Entre las Palmeras


ASI NO DAN GANAS DE PAGAR

 

Eunice Flores

 

Pagar recibos de servicios es costoso, y más cuando tenemos una crisis económica tan severa, como la que actualmente atravesamos. Un jefe de familia tiene que programar los pagos, como son los servicios de luz, gas, agua, impuesto predial, teléfono, celulares, internet y hasta alguna empresa de televisión por cable o antena.

Ante toda esta lista, a muchos lo que más les pesa pagar son los más básicos, como la luz y el agua. Duele porque generalmente vienen exorbitantemente caros, pero se paga porque se paga, ya que si no se hace, cortan el servicio.

El recibo del vital líquido es el que más pesa pagar (aunque llegue de a poquito la cobranza, que son casos muy raros, porque a la mayoría de los usuarios el recibo les llega caro); y no duele pagarlo tanto por la falta de recursos -porque, cuando se quiere pagar de alguna forma se consigue el dinero para hacerlo-, sino porque no se puede calificar de excelente el servicio que brinda la Capdam.

Son pocos los días que se tiene buena presión, ya que en la mayoría del bimestre el chorro es muy delgado, a tal grado que algunos de quienes tienen tinacos se han visto forzados a comprar una bomba para que se puedan llenar; gasto, por cierto, que no se tenía previsto, y que no creo que la Comisión lo vaya a reponer.

Otras familias se han visto obligadas a llenar depósitos de agua con garrafones de 19 litros, con agua que pensaban utilizar para tomar, y que tampoco la Capdam va a reponer. Todos los días la cortan en algún momento, de acuerdo al barrio o colonia de la ciudad. Por ejemplo, en el centro es de las 12:00 de la noche a las 6:00 ó 7:00 de la mañana. Eso sin contar los días enteros que nos privan del derecho al agua, como sucedió el pasado miércoles, con todos los riesgos sanitarios que ello conlleva, y en medio de un clima caluroso tan extremo como el que estamos viviendo.

El Congreso del Estado ha sesionado para buscar que haya prórrogas y así los usuarios morosos paguen únicamente el consumo que deben, perdonándoseles los recargos y multas, con la idea de motivar a que se pongan al corriente. Creo que la mejor motivación que los usuarios podemos tener es que el servicio de agua potable sea digno.

Ya ha habido dependencias, como la Comisión Nacional del Agua de nuestra entidad, que ha declarado que el abasto del vital líquido está garantizado. O sea que, por falta de agua no hay porque preocuparnos.  Entonces, ¿por qué la cortan tanto? Lo peor es que la mayoría de las veces lo hacen sin previo aviso.

Cuando se obtiene un buen servicio de algo, a los clientes no les pesa pagar, pues se sienten satisfechos y contentos.

En el asunto del agua no hay a dónde ir. No es como con las empresas de televisión por cable o telefónicas, que si no me siento a gusto en un lado, me voy al otro; porque en Manzanillo el servicio de agua es proporcionado por un solo organismo.

Habría menos morosos en los pagos del agua si el servicio fuera de excelente calidad, sin necesidad de prórrogas.

Que tenga un bonito día.