Entre las palmeras


Por Eunice Flores

SE ha hablado mucho últimamente en los medios de comunicación, en forma de anuncios y en los noticiarios que usemos la tecnología a nuestro favor. Esto es excelente, porque nos ayuda a simplificar muchísimos trámites, nos ahorra mucho tiempo y, sobre todo, nos mantiene mejor comunicados con nuestros seres queridos, centro de trabajo, escuela, etc. Actualmente en nuestra ciudad y puerto la tecnología ha llegado al transporte público, pues de un tiempo acá ha empezado la instalación del famoso GPS, Sistema de Posicionamiento Global, con la finalidad de brindar un mejor servicio al usuario a través de poder seguir la ruta por medio de su smartphone vía satélite, y de este modo, saber si el automotor está cumpliendo con su itinerario, especialmente muy temprano, cuando van a la escuela o trabajo, o por las noches, ya que muchos acostumbran abandonar el trazado que deben seguir, para ir por zonas más cómodas, como las avenidas, dejando a la población sin servicio, o lejos de su destino.

Con el GPS -o GPRS como dice el delegado de transporte-, reportar estos detalles. También poder brindarle una mayor seguridad al chofer, pues con este dispositivo se puede localizar la unidad en caso de cualquier emergencia. El único pero es que, a raíz de este servicio, las unidades andan a toda prisa para cumplir exactamente con los minutos que se les imponen para realizar su circuito. Cuando esto es así, pierde su cometido y ya no le brinda la calidad de atención que se le prometió al pasajero, porque no todas las personas estamos bien al cien por ciento de nuestras capacidades físicas ni de nuestro sistema nervioso, y no todos bajamos con la misma prontitud, y se corre el riesgo de caer al bajar del estribo, y en el mejor de los casos, puede dejarnos el chofer mucho más delante de donde queríamos bajar, porque estábamos a medio camión cuando pedimos la parada.

Por cierto, se ha convertido en viral un video en que dos mujeres caen aparatosamente de un camión de pasajeros a toda velocidad, lo cual fue grabado por un peatón desde la acera. Esto sucedió en una ciudad de México, que no especifica quien subió la grabación a Internet, y líbrenos Dios de que esto llegue a suceder aquí. Pero, con todo y todo, me parece muy bien que tengan el GPS, e inclusive me atrevo a sugerir que incorporen además a los camiones de servicio público y hasta taxis, videocámaras para comprobar lo que sucede al interior de los vehículos de transporte público, y así saber como trata el conductor a los pasajeros y viceversa. Si el chofer se va durmiendo, si va hablando por celular o mensajeando, si va distraído, si lleva música a alto volumen, si le falta el respeto a una dama, saber si respetan las credenciales a los estudiantes, a los discapacitados y personas de la tercera edad, o si éste sufre algún percance de riesgo. De esta forma, sancionar a quien corresponda con este aditamento como prueba. Otra forma de atender bien al manzanillense, es permitirle a los operadores descansar más, pues es de todos conocido que los conductores entregan muy noche las cuentas a sus patrones, y empiezan a laborar muy temprano, dándoles muy poquitas horas para dormir y descansar, pues la mayoría no se van a sus camas en cuanto llegan a casa, sino que conviven un poquito con su esposa e hijos.

Creo que es muy necesario, que como ya se ha propuesto, haya dos turnos. Es lo más sensato y humano ¿Qué le parece, estimado lector? El modernismo no debe hacer violar las leyes de tránsito. No porque se traiga el GPS debe conducirse a mayor velocidad; porque, si es así, lo mejor es que no lo traigan, para así evitar infinidad de accidentes. Apliquemos siempre el dicho: “Despacio, que voy de prisa”.

*Que tenga un bonito día