Entre las palmeras


Eunice Flores.-

Este pasado martes estaba escuchando un medio radiofónico de comunicación local que el 30 de abril era el primero de tres Miércoles Ciudadanos que se llevarían a cabo en la unidad habitacional Padre Hidalgo, mejor conocida como el Seguro Social, debido a que las instalaciones del Casino de la Feria estarán albergando eventos relacionados a las Fiestas de Mayo.

Aprovechando la ocasión, activarían las visitas al Centro Histórico de Manzanillo, pero llamó mucho mi atención que la locutora que conducía ese noticiero radiofónico comentara muy seguido que había personas que habían estado llamando a esa estación para preguntar en dónde quedaba la mencionada unidad habitacional. Lo explicó de manera clara y detallada. Por un momento sentí extrañeza al saber que muchos no saben de la ubicación de una colonia que tiene casi 54 años de existencia, por lo que llegué a dos conclusiones para explicarlo.

La primera, que esas personas que llamaban para salir de sus dudas eran procedentes de otras entidades del país, con muy poco tiempo de radicar en nuestro puerto. Y la segunda, que nuestro Centro Histórico ha estado ya tan relegado durante la última década, que casi nadie sabe a estas alturas dónde queda la Padre Hidalgo, y me refiero a los de las nuevas generaciones.

Es lamentable que, con respecto a mi primera conclusión, haya personas que recién llegadas quieran aprovechar programas a los que no tienen derechos todavía y se den más mañas para agandallar lo que muchos porteños nacidos aquí o por lo menos con muchas décadas de residencia, no han podido aprovechar, por alguna o por otra razón.

No estoy en contra de las familias que emigraron de su lugar de origen para venir a vivir aquí; de lo que sí estoy en contra es de que al año, a los dos o tres, se les concedan cosas que no les correspondan, todo por no hacer una investigación adecuada de su residencia. Tienen que hacer méritos de residencia. Y así opino en cuanto a los trabajos, que me gustaría que hubiera leyes donde se obligara a la iniciativa privada a darle prioridad a los porteños en las plazas laborales y de no hallarse la mano calificada para esa vacante entre éstos, entonces sí echar mano de los recién llegados.

Para muestra de esto que estoy hablando, basta un botón, quien quedó como reina de las Fiestas de Mayo prefirió renunciar por las muchas presiones, para no hacer más grande el escándalo que se suscitó cuando se comprobó que la joven no contaba con el mínimo de residencia en nuestro puerto para aspirar al reinado.

En cuanto a mi segunda conclusión, tuve un sentimiento de tristeza porque el no saber que la Unidad Padre Hidalgo es una colonia que se fundó en 1960, tras el azote del devastador ciclón de octubre de 1959 y más, desconocer su ubicación, es algo casi imperdonable; pero la población no tiene la culpa, como todos los factores que se han conjuntado para que el viejo casco urbano cada día vaya quedando más sólo y desprotegido por quienes nos han gobernado desde hace alrededor de 10 años, como arriba señalo.

La gota que derramará el vaso para que el Centro Histórico quede sepultado en el olvido de los porteños es la obra de todos sabida del túnel ferroviario que causa flojera y poco interés de acercarse. Qué bien por el Miércoles Ciudadano, que se realice en el antiguo casco urbano; pero lo mejor sería estar promoviendo constante actividad de importancia como ésta, para que el corazón de Manzanillo siga latiendo.

Para todos aquellos que no saben, la Unidad Padre Hidalgo queda rumbo a obras muy importantes a nivel nacional, como la Regasificadora y la Planta Termoeléctrica Manuel Alvarez. Está al final de la calle México, partiendo del jardín Alvaro Obregón.

Que tenga un bonito día.