En la Mira


Gobierno educador,

internet al medio rural

René Montes de Oca.-

La semana pasada, el gobierno del Lic. Mario Anguiano estableció un avance educativo histórico, al instalar servicio de internet de magnífica calidad a varias comunidades rurales del municipio de Colima, durante una gira de trabajo, acompañado del secretario de Educación, un significativo número de funcionarios de primer nivel de su administración y el alcalde de Colima, Profr. Federico Rangel Lozano.

El propio gobernador comprobó la efectividad de este servicio que beneficiará a la población en general, especialmente a niños y jóvenes, quienes podrán utilizar de manera óptima la tecnología avanzada de la cibernética, en lo que se considera un logro educativo sin precedentes en nuestra entidad.

Desde principios de su administración, el mandatario ha mostrado especial atención a la educación, apoya a los maestros, entiende la problemática y no ha escatimado recursos para lograr cambios sustanciales y avances significativos en tan importante renglón.

En nuestra entidad, son claros los resultados del esfuerzo que Mario Anguiano ha puesto en mejorar la calidad educativa; las diversas evaluaciones aplicadas a nivel nacional, la colocan en un lugar decoroso, podemos afirmar con argumentos válidos, que en nuestro territorio, le estamos respondiendo a la reforma emprendida por el presidente Enrique Peña Nieto.

Quienes hemos tenido el privilegio de ver de cerca el desarrollo que a través de más de medio siglo ha registrado la educación en nuestra entidad, quedamos impactados ahora, por lo que consideramos un gran salto de modernidad, al dotar a la niñez y juventud de la zona rural más vulnerable, de moderna tecnología, que hace posible el sueño de que la educación en el campo goce de los adelantos tecnológicos de la cibernética, utilizando la herramienta del internet.

Históricamente, nuestra entidad le ha respondido siempre a la convocatoria de las autoridades educativas de México; el magisterio colimense trabajó con ahínco en aquella campaña alfabetizante, muchos y muchas adolecentes que apenas concluían la primaria funcionaron como maestros empíricos para combatir el gran rezago educativo del medio rural en aquellos tiempos aciagos de la post revolución, protagonizando dignamente una etapa inolvidable de la educación nacional, conocida como la época de oro de la Escuela Rural Mexicana; aquí funcionó con eficacia, el Plan de 11 Años que instrumentara el distinguido maestro don Jaime Torres Bodet, dos veces secretario de Educación Pública.

En fin, hemos visto muchos intentos que las autoridades han hecho para salir adelante de la gran problemática educativa, generada por la pobreza, el hambre y la ignorancia registrada en los sectores más vulnerables.

Recuerdo, en mi infancia, cuando aprendí junto con mis padres -maestros- a elaborar los muñecos guiñol; el engrudo, el papel periódico y las pinturas, fueron nuestro rústico material, pero el proyecto del teatro con muñecos alcanzó dimensiones insospechadas dentro del proceso enseñanza-aprendizaje.

Inolvidables aquellos cursos a maestros que se realizaron por los años 50’s del siglo pasado, teniendo como cede el edificio de la Escuela Primaría Estatal Profr. Gregorio Torres Quintero. Vinieron especialistas de la capital de la República para enseñar al magisterio de la entidad el manejo de auxiliares didácticos, como el cinematógrafo, la fotografía, la música, la danza, el rotafolio, el mimiógrafo rústico de madera y muchos otros recursos.

Decía mi estimable amigo, el maestro Ricardo Guzmán Nava: “Debería ser obligatorio que el maestro y la maestra supieran interpretar algún instrumento musical”, es que la música tiene muchísimos atributos educativos y otras muchas ventajas conductuales, que ahora los especialistas, están descubriendo que tienen mucha influencia sobre los educandos. Vale la pena en ese aspecto destacar la importancia de los coros en las escuelas.

Es que la educación también debe sensibilizar, un aprendizaje sin sensibilidad carece de valores y ante la ausencia de éstos, todo se tirará por la borda. Pero, sin duda, el más difícil reto educativo ha sido la falta de recursos; una educación carente de apoyos siempre estará condenada a muchas limitaciones en sus resultados. Pero aún así, con imaginación y trabajo, el magisterio de México, ha venido sacando adelante el Proyecto Educativo.

Una de las satisfacciones más grandes de mi vida fue haber participado entre el grupo de pioneros de los proyectos académicos de Educación Primaria. Empezamos con Primaria Rural Completa, fuimos los primeros en llevar tecnología al medio rural, dotamos de una modesta grabadora y 125 casetes a cada maestro unitario, como valioso recurso para la atención multigrado, también implantamos la técnica de guiones didácticos, revivimos, hasta cierto punto, la escuela lancasteriana, como recurso emergente para mejorar los resultados del proceso de la enseñanza en las más apartadas zonas del medio rural colimense.

Por ese motivo, luego vimos llegar con júbilo, Radio Primaria, Tele Secundaria y ahora hasta Tele Bachillerato. Con conocimiento de causa y mucha emoción, le aplaudimos al trabajo de Mario Anguiano Moreno y Guillermo Rangel Lozano, dos grandes impulsores de la modernidad educativa, por que han logrado apoyos millonarios, recursos insospechados, que nosotros soñamos, pero que siempre los vimos a una distancia respetable, casi como una quimera.

Me pongo en el lugar de un niño o un adolescente emocionado al recibir su tablet o en los zapatos de un modesto campesino, captando la señal de internet, sentado en una modesta banca del jardín  de su comunidad y francamente, mi corazón late apresuradamente, ¡jamás pensamos estos logros para Colima!

Los soñamos en muchas ocasiones y ahora festinamos que se haya hecho realidad. Celebramos que en la comunidad de Piscila, un muchachito del Telebachillerato, motivado por el evento, se haya acercado espontáneamente al presidente municipal Federico Rangel, solicitándole apoye a su escuela con una computadora; nos enternece el sentido de la noble petición y nos emociona la respuesta favorable. Ahora sí, estamos manejando el mismo lenguaje entre educadores, autoridades y educandos. ¡Adelante!