En la Mira


Nuevamente problemas en el Congreso

René Montes de Oca.-

La actual Legislatura del Estado pasará a la historia por algunos desaciertos; algunos han provocado irritación popular, otros, simple y sencillamente hablan de la arbitraria conducta, asumida por la coordinación mayoritaria de ese cuerpo colegiado, la cual adolece de sensibilidad política, es prepotente y descompone hasta lo que antes fue ordenado y respetable, como en el caso del ahora cuestionado y exhibido Organo Superior de Auditoria y Fiscalización, de donde tuvo que salir la contadora Cristina González Márquez, para en esa forma dar un misterioso carpetazo a la denuncia de dos partidos políticos de oposición, quienes exigieron su cabeza por haber incurrido en conductas que no se apegaron a sus funciones de informar veraz y oportunamente sobre el resultado de la revisión del origen y aplicación de los recursos públicos del estado y municipios, así como trabajar de manera relevante sobre una auditoria gubernamental.

La señora Cristina tiene una trayectoria de trabajo respetable, es una dinámica mujer que tuvo en un tiempo prestigio por su lealtad, discreción y verticalidad, cualidades que la llevaron a la titularidad de un organismo que tiene como finalidad principal inducir al manejo eficaz, productivo y honesto de los recursos, promoviendo de manera prioritaria la transparencia.

Lamentable que el clima dictatorial impuesto en la actual Legislatura, en donde prácticamente se viene aplastando cualquier opinión que difiera del criterio cerrado y arbitrario de la cúpula, haya desmoronado todo indicio de trabajo ordenado y transparencia, afectando ahora severamente un instrumento que debería conservarse en el mejor lugar del respeto y la credibilidad.

La contadora González Márquez se tuvo que sacrificar para evitar un escándalo mayor, al menos así se está especulando; con el carpetazo al asunto de la camioneta, se cierra el asunto y punto. Quedan en tela de juicio muchas irregularidades que se comentan entre las bancadas de los partidos minoritarios y en las cuales se ven involucrados otros actores políticos, quienes tienen que cuidar su imagen en estos tiempos electorales.

Personas como Cristina González no encajan en cargos en donde actitudes aberrantes tuercen la verticalidad, contaminan el ambiente y presionan para que buenos elementos se vean en la necesidad de ceder a las artimañas. En su caso, una dama con valores, ahora prefiere callar y asumir una responsabilidad que a todas luces no le corresponde a ella únicamente, en este caso, la dama es un chivo expiatorio que tiene que comportarse de manera disciplinada para no afectar su carrera político-administrativa.

Pero lo que el pueblo celebra, es el hecho de que una de las múltiples acusaciones de la oposición haya rendido frutos. Entre un clima de misterio, surgen de inmediato muchas versiones, pero la verdad, nadie sabe a ciencia cierta cuál fue la causa de que en un ambiente absolutista y arbitrario, progresara una demanda de la oposición, originando la caída de un personaje tan importante y sobre todo, cuando se trata de quien manejaba la revisión de cuentas y el correcto manejo de los recursos del gobierno. ¿Habrá mucho mar de fondo?

 

MINERIA ARBITRARIA,

PAPA CALIENTE PARA

DELEGADOS FEDERALES

 

Al fin, multitudes de valientes y humildes ciudadanos se están manifestando enérgicamente frente a las oficinas de las delegaciones federales involucradas en la problemática que está ocasionando la explotación anárquica de mineral en la región.

Ciro Hurtado y Pasarín Tapia no encuentran la puerta. Cuando llegaron a sus cargos sin el perfil adecuado, no se imaginaban que se verían involucrados en una bronca tan seria. Ahora tendrán que buscar una buena asesoría para no seguir quedando en evidencia por falta de talento y total desconocimiento sobre una problemática de la cual jamás en su vida habían escuchado hablar.

 

VIRGILIO HABLA, LOS

LEGISLADORES FEDERALES

DEBEN TRABAJAR

 

El alcalde de Manzanillo, Virgilio Mendoza Amezcua, impacta con su declaración a cerca de la marginación de nuestro puerto en cuanto a los impuestos por su calidad aduanal, ya que debiendo recibir entre 300 y 400 millones de pesos anuales por concepto de la partida que otorga la federación a los municipios que tienen aduana, solamente viene recibiendo 60 millones.

Es que urge modificar la Ley de Coordinación Fiscal en su artículo 2-A, ya que cuando se propuso ese reparto, eran diferentes las condiciones de Manzanillo, que ni remotamente movía la carga que ahora llama la atención a nivel nacional. Es tiempo de que los diputados federales que tanto presumieron su cifra de tres oriundos del puerto: “Pico”, Nabor y Martha, PRI, Verde y PAN, hagan algo por su región, dedicándose a lo suyo y no perdiéndose en la urdimbre electorera.