En la Mira


René Montes de Oca.-

Como siempre, nuestras autoridades se dejan impresionar por programas que vienen de otras naciones. Ahora con el código o alerta amber, que se implantó desde 1996 por la desaparición y muerte de Amber Hagorman, buscan impactar a nuestra población difundiendo el retroacrónimo de América’s Missing Breadcasting Emergency Response, destacando además que las primeras horas de la desaparición de un menor son vitales, por lo que las acciones de difusión de la noticia en internet y demás medios juegan un papel muy importante.

Este sistema de advertencia temprana no es cosa de otro mundo y simplemente se apega a una serie de acciones que el sentido común demanda en estos casos.

En primer lugar, convoca a todos los cuerpos policiales y demás organismos de investigación a realizar un trabajo de conjunto con la participación directa de la población civil en tareas de vigilancia y denuncia de hechos sospechosos.

Es tiempo de que elevemos nuestra autoestima y dejemos de adoptar políticas que aquí podemos generar. Los mexicanos también tenemos ideas buenas, nada más que se hacen añicos entre la terrible politización que impera por doquier, la partidofobia no permite avances, el trabajo conjunto eficiente se desvanece en un ambiente de egoísmos, discriminaciones y torpezas.

Si ya desde mucho antes, en el modesto San Jerónimo, una alcaldesa viene demandando reuniones de coordinación policial entre la instancia estatal y los municipios. Si en Coquimatlán, “Chava” Fuentes coincide con su homóloga y además no está de acuerdo con algunas estrategias adoptadas en el campo de la seguridad pública por los altos mandos. Quiere decir que en nuestra entidad sí han surgido buenas ideas, pero como son de la oposición, no progresan.

Lamentablemente, en México no caben los actores pensantes, las líneas políticas siguen imperando y los de abajo se deben limitar a obedecer y aplaudir programas extranjeros que aquí, con trabajo conjunto y desapasionado, bien podrían superarse.

En fin, en nuestro estado ya se implantó la alerta amber y esto es bueno, por que en sus estrategias, este programa marca un trabajo de conjunto, fortalece sus buenos resultados en acciones democráticas y señala nuevas actitudes en donde todos unidos solidariamente, trabajen para el mismo objetivo, sin protagonismos ni fobias de ninguna naturaleza.

Con el código amber tendrá que cambiar el hermetismo que priva en el ambiente policial, los boletines de prensa dando a conocer hechos de violencia deberán emitirse con fluidez, antes que, como hasta ahora ha venido sucediendo, sean las páginas de internet las que difundan lo que en los medios oficiales no se informa oportunamente. Si en verdad pretendemos aplicar la alerta, tendremos que hacer a un lado los prejuicios y no tratar de tapar el Sol con un dedo, nos veremos en la obligación de difundir los hechos en la forma como se registran y la situación de violencia apegada a una realidad que por lo general se viene escamoteando.

Contrariamente a la práctica común en cuestiones de seguridad, la nueva alerta implantada abre el espacio, democratiza la información, para solamente así estar en condiciones de involucrar a la población en las tareas de localización de los desaparecidos.

Debemos de entender que en esto de la seguridad social y la lucha contra el crimen, ya no tendrán razón de ser las famosas estrategias del “sigilo policial por investigación” que solamente incrementaba las especulaciones tan dañinas en los trabajos de seguridad pública.

Adelante con el amber y pronto tendrá que venir la alerta de género, programas de trabajo que nos instruirán sobre las acciones que aquí, por falta de voluntad política, no queremos echar a andar con nuestra propias ideas y experiencias.

 

OTRO TIPO DE ALERTA

 

Debe implantarse en el municipio de Cuauhtémoc una alerta urgente, ya que, últimamente, se ha desatado una verdadera campaña de hostigamiento y difamación contra autoridades municipales y trabajadores del Ayuntamiento.

Los regidores de un partido político se dedican a una acción sucia que exhibe sus limitaciones y por si fuera poco, ahora, un grupo de trabajadores denuncia la intromisión en sus asuntos sindicales de una senadora y un diputado local.

Indira ha mostrado prudencia y tolerancia, serenamente asume su papel con decoro, no entra en confrontaciones absurdas, simplemente se sigue ganando a la gente del pueblo, que ya no ve bien la urdimbre que generan los políticos torpes.

Somos muchos los analistas que coincidimos en reconocer la administración municipal de la perredista como una de las mejores del estado, destacando en transparencia, austeridad y buenos resultados, lo mejor sería que la dejaran seguir trabajando en la forma como lo está haciendo para el bien del municipio de Cuauhtémoc.