En la Mira


René Montes de Oca.-

En un acto sin precedentes celebrado el lunes, el gobierno de Mario Anguiano Moreno hizo entrega de plazas de base y temporales a los aspirantes colimenses que se hicieron merecedores a ocupar las pocas vacantes ofertadas por las autoridades educativas.

En este evento, en el que estuvo presente el representante del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (Inee), Agustín Ascencio Mondragón, fue el secretario de Educación del Gobierno Estatal, maestro Guillermo Rangel Lozano, quien puso de manifiesto su espíritu normalista y su calidad de funcionario probo, celebrando la transparencia y la calidad de las políticas educativas en nuestra entidad.

Fueron los mejores elementos, quienes en esta ocasión recibieron en un acto de justicia, una plaza para laborar de inmediato en el sistema, cumpliéndose así con un paso importante de la Reforma Educativa, al encausar el ingreso al servicio a través de un examen de oposición, en donde interviene el Inee, que fue creado precisamente para buscar la forma de que se incorporen a la labor magisterial, los mejores elementos, aquellos que cuenten con las capacidades y destrezas para responder al reto de elevar la calidad de la educación en México.

Colima se encuentra en los primeros lugares del país en calidad educativa; además, la transparencia es norma inquebrantable que rige todas las acciones emprendidas por las autoridades del ramo.

El normalismo colimense se viste de gala y la calidad educativa de una entidad que históricamente ha mostrado una apasionada vocación magisterial y un apostolado ejemplar, una vez más se puso de manifiesto.

Colima, de acuerdo a los resultados nacionales, no solamente ha salido airosa de este nuevo reto evaluativo, sino que sus docentes ocupan un lugar privilegiado en el panorama nacional, por su preparación y profesionalismo. Aquí se llevan con éxito hasta proyectos que no funcionan en otras regiones del país, hay motivación, entereza y casta suficiente, le estamos respondiendo a las aspiraciones del presidente Peña Nieto y con el mejor ejemplo, vemos los primeros resultados en los tabuladores de evaluación, la gente le apuesta a un cambio colmado de honestidad y valores dentro del proceso educativo en nuestra entidad.

Lamentablemente, ahora fueron pocas las plazas asignadas a nuestro estado por la federación, pero estamos seguros de que tomando en cuenta el escrupuloso proceso de selección para otorgarlas en titularidad, los años venideros se multiplicarán las oportunidades de empleo docente a los colimenses.

Esta es una demanda urgente, una medida con mucho sentido común, ya que nuestro estado es una fuente generadora de maestros sumamente generosa, cada año egresan del Instituto Superior de Educación Normal de Colima (Isenco), grupos numerosos de alumnos que por desgracia, en su mayoría están condenados al desempleo.

El muy reducido número de plazas que ahora se entregaron en un acto democrático y transparente, lamentablemente no refleja una respuesta equitativa a la demanda de docentes que es copiosa y que muy pronto desembocará en una crisis que preocupa a la gente, la cual se alarma al ver cómo crece el terrible monstruo del desempleo.

Resulta triste que muchos, muchísimos aspirantes que presentaron el examen del Inee no hayan logrado plaza y no por su mala preparación, sino por una pésima programación que no contempla estas situaciones lamentables que reflejan una planeación poco sensata.

Es oportuno hacer hincapié en que nuestro magisterio siempre le ha respondido a la convocatoria del presidente, resulta halagador ver la forma como varios centenares de egresados acudieron presurosos a presentar examen en el Instituto Nacional de Evaluación Educativa. Aquí no se le teme a las pruebas de capacidad y eficiencia, reina un ambiente de seguridad en el magisterio, por ello, Colima siempre estuvo a la vanguardia en la lucha para implantar la nueva reforma, pero ahora, pueblo y gobierno, esperamos la respuesta del centro, una solución a la problemática del desempleo de tanto joven capaz, que por desgracia seguirá haciendo filas en espera de nuevos llamados.

Esta situación no debe prevalecer por ningún motivo; las autoridades tienen el compromiso de buscar la solución al grave conflicto. Si el problema son las plazas, por lo menos debe reducirse el número de alumnos que ingresen a realizar estudios aspirando a ser docentes. Lo más grave del asunto es que en México faltan muchos maestros de escuela, por lo cual ahora el reto es que el presidente les responda a los egresados que ya están cumpliendo la parte que les corresponde en lo que marca la reforma, atendiendo además la meta prioritaria de la nueva ley, que señala el compromiso de llevar educación a todos los lugares del país en donde ésta se requiera.