En la Mira


René Montes de Oca.-

Motociclistas numerados

Hasta humo debe haber salido del recinto de la actual legislatura. Resulta que los diputados acaban de aprobar una “muy sesuda ley”, para obligar a los conductores de motocicletas a usar casco y chaleco con el número de la placa de su vehículo y en tamaño grande, para que pueda ser visto con claridad desde el helicóptero que vigila nuestra capital de vez en cuando.

Esta idea sin duda fue inspirada en los campos de concentración nazis, cuando de manera humillante se numeraba a los prisioneros judíos, despojándolos de un derecho humano universal a tener un nombre propio, que les proporcionara identidad y presencia digna en el ambiente social.

Pero el “agudo sentido detectivesco y el talento” de los legisladores, los condujo a la excelente idea de vestir como payasos a los contribuyentes, quienes ahora tendrán que comprar hasta el chaleco en caso de extravío, lo que se discutió mucho, arguyendo que esta acción viene a representar un impuesto más que agrede a la ya de por sí precaria economía de las familias colimenses.

Lamentable que habiendo tantos temas importantes que duermen el sueño de los justos en el Congreso, ahora se anuncie con bombo y platillo esta ley, que aparte de cuestionada resulta hasta ingenua. Tal parece que los diputados no se cansan de legislar superficialmente, de aprobar iniciativas intrascendentes, leyes que jamás entran en vigor.

Quizá esta aparente torpeza no sea otra cosa que una cortina de humo para desviar la atención de la ciudadanía y que ésta no se percate de los movimientos perversos que se están dando en el país, en donde hasta los ministros religiosos podrán participar en política y en los púlpitos tendrán la libertad de hacer proselitismo a favor de los candidatos durante las elecciones.

Pobre es la aportación legislativa, revela falta de imaginación y talento. Se hacen reglamentos y leyes que no se respetan ni siquiera en las cúpulas gubernamentales. En lo que se refiere a reglamentación de transporte, no ha sido posible aplicar la prohibición a vidrios polarizados, ni siquiera disminuir el uso de celulares cuando se conduce un vehículo de motor y una situación lamentable, los cajones de estacionamiento para minusválidos, todo mundo los invade impunemente.

Tampoco se obliga a los vehículos del gobierno a traer el número y el membrete oficial, sobre todo a los de lujo, asignados a funcionarios que se jactan de romper todo lo establecido en el reglamento y para cualquier cosa luego sacan sus flamantes charolas, sin las cuales, poco valen; no usan el derecho con sensatez, solamente abusan del atropello prepotente que dizque les da la autoridad.

Lo bueno que no se les ocurrió a los diputados arbitrarios marcarnos a los conductores con un hierro candente, como si fuéramos bueyes. Por lo pronto, nos llenarán de letreros, como futbolistas o boxeadores, con la diferencia de que los ciudadanos tendremos que pagar, mientras que los deportistas reciben millonadas por adornar la región glútea de su calzoncillo con algún texto.

Por sólo poner un ejemplo, ¿saben cuánto le costó al gobierno de Jalisco poner en el calzón del “Canelo” Alvarez la leyenda “Jalisco es México”?, investíguenlo para que vean en qué se gasta el dinero del pueblo.

Volviendo a la seguridad pública, ¿pensarán los diputados que los sicarios cuando van a perpetrar un crimen se pondrán el riguroso casco y chaleco numerados? Es de sobra conocido que los asesinatos y actos de violencia, por lo general se realizan en vehículos robados y sin placas. Urge que despierten en el Congreso para que ya no se expongan al ridículo.

Consideramos que es más urgente que los diputados se pongan con letras grandes en la espalda su nombre, partido y el distrito que representan, para conocerlos, ya que muchos pasan su período en la completa opacidad, gozan en el anonimato, pero siempre están atentos a la nómina y al turismo político.