En la Mira


René Montes de Oca.-

“De los baremos básicos que pueden señalarse para calibrar el desarrollo humanista de una sociedad, el primero es, a mi juicio, el trato y la consideración que brinda a sus maestros”. Fernando Savater, filósofo y escritor español dedicado sobre todo a la reflexión sobre la ética.

Muy oportuna la declaración hecha a los medios por el Profr. Francisco Javier Pinto Torres, secretario general de la Sección 6 del Snte, en el sentido de que el sindicato siempre estará atento para intervenir a favor de los trabajadores de la educación, a quienes se pretende hacer responsables del bullying en las escuelas.

El dirigente magisterial, de manera por demás oportuna, pone un alto a una posible escalada de acusaciones dolosas en contra de sus agremiados, que se venía venir ante la franca apertura de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (Cedh), que ya se está convirtiendo en un muro de lamentaciones de los casos más absurdos y como dicen algunos, tal parece que protege al malhechor y enviste contra la ciudadanía que sabe respetar las reglas de una buena convivencia social.

Los trabajadores de los centros escolares, ya de por sí viven en un ambiente conflictivo, son receptores de una seria descarga generada por la descomposición social. A las escuelas acude casi siempre el padre o la madre de familia hechos unos energúmenos a protestar por lo que consideran castigos excesivos a sus hijos. El mentor tiene que soportar las burlas, las agresiones verbales, escritas y hasta las amenazas de alumnos que ya no guardan ni el mínimo respeto a la figura de su educador.

Se han dado casos de profesoras que llegan al extremo de estallar en llanto ante la impotencia para controlar las majaderías y burlas de los alumnos; los chistecitos de los niños y adolescentes cada día suben de tono, sus inmoralidades también. La pornografía infantil se está dando en abundancia y son muchos los casos en que alumnos se dedican a fotografiar a sus compañeritas en los sanitarios de las escuelas, haciendo circular después las fotografías, exhibiéndolas entre todos los demás.

Los automóviles de los profesores son dañados con frecuencia, casi siempre, como mínimo les ponchan las llantas como venganza por un resultado malo en las evaluaciones. Se dan muchos casos de alumnos que tienen acceso a droga y armas peligrosas dentro de las escuelas. En una palabra, unas escuelas de la entidad ya parecen correccionales, con la diferencia de que ahí no existe un reglamento que faculte al personal responsable a corregir.

Como quien dice, la escuela es una zona protegida para que los hostigadores, indisciplinados e inestables emocionalmente, hagan de las suyas en un ambiente de absoluta impunidad.

Lo que ahora llaman bullying, que no es otra cosa que el acoso, la agresión y el hostigamiento, siempre ha existido, solamente que hasta ahora que el término es gringo, se le está dando importancia. Igual sucede con la corriente lésbico gay, antes se les llamaba frescolines, amanerados, afeminados a los varones con preferencias sexuales diferentes y a las damas simplemente se les conocía como marimachos.

El bullying tiene como uno de sus escenarios principales las escuelas, ya que ahí es el lugar en donde pasa gran parte de su tiempo el niño y el joven, pero este fenómeno se registra en todas partes y no forzosamente representa golpear físicamente a un semejante, el hostigamiento puede ser de muchas maneras, la falta de respeto y el abuso tienen una amplia variedad de manifestaciones.

Definitivamente, el bullying se genera en el hogar, se incrementa en la comunidad con mal ejemplo y uso inadecuado de los medios que difunden violencia y perversidad. Pero todo esto repercute en las escuelas y es ahí donde se le pretende focalizar, una medida acertada, siempre y cuando se le brinde una figura preponderante al maestro, que puede ser un protagonista importante en las tareas de regeneración de los alumnos.

La disciplina es sin duda el remedio infalible para la descomposición de la niñez y la juventud. Lamentablemente, somos muchos los padres de familia demasiado cariñosos, que equivocadamente asumimos una actitud muy tolerante con nuestros hijos, son pocos los hogares en los cuales se viva un clima de respeto y armonía, incluso en algunos hasta se ha dado la violencia en su máxima expresión y entre gentes de la mejor condición social, lo que quiere decir que estas irregularidades de conducta no se deben a la pobreza, la promiscuidad ni el hacinamiento.

Es buena la cruzada que se está emprendiendo contra el Bullying, como bueno también es el freno que oportunamente puso un dirigente valiente y sensato como lo es Pinto Torres, la postura del líder de la Sección 6, es enérgica y tiene como finalidad blindar la figura del educador contra un posible involucramiento en la problemática generada por una práctica que solamente refleja cobardía, consentimiento familiar, descomposición social y nula censura a espectáculos y medios de comunicación con programación tendenciosa, enajenante y carente de valores.

 

EN NUESTRA CAPITAL

NO HAY CORRUPCION

Una noticia agradable que nos viene a levantar el ánimo en este ambiente desolado de abusos, perversidad y malos manejos administrativos que se está dando a lo largo y ancho del país en estos últimos tiempos; nos la proporciona el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), quien informa que de acuerdo a los resultados de la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental realizada durante 2013, el municipio de Colima, que preside el Profr. Federico Rangel Lozano, es el segundo en el país con menos corrupción. Leímos con agrado la nota en EL NOTICIERO DE MANZANILLO y consideramos muy acertado que se difunda de manera especial en esa zona, el resultado de un trabajo ordenado, institucional y discreto de la Comuna capitalina. Es que en la región del puerto hace falta oxigenación, los grupos políticos están degradando los trabajos con miras a una sucesión gubernamental que deben apuntalarse en el buen desempeño y los resultados, erradicando del ambiente la urdimbre y la descomposición que a últimas fechas se está poniendo en práctica en el municipio con mayor movilidad comercial, industrial y turística de nuestra entidad, pero cuyo brillo se empaña por obra y gracia de la actitud de una clase política inmadura, la cual, con perversidad está rompiendo el orden institucional.