En la Mira


René Montes de Oca.-

El mundo debe calmar la gula, por ello el Papa Francisco recientemente hizo un llamado a evitar ostentaciones y derroche, refiriéndose a un evento en donde pudo constatar que algunos Clérigos se daban la gran vida.

El Sumo Pontífice se indignó ante el desorden y el abuso y conminó a sus colaboradores más cercanos a evitar esa clase de acciones que no son muy recomendables en estos tiempos de crisis, en donde la economía mundial se tambalea y mucha gente se muere de hambre.

Las políticas del Vaticano cambian, son las primeras en ajustarse a la real situación universal, en donde ya no caben los casimires ingleses ni las cavas exóticas de aquel Jerónimo Prigioni, nuncio apostólico denunciado en México por el Cardenal Ernesto Corripio en 1993, por llevar en México una vida disipada en medio de arrogancia y prepotencia.

En nuestro país ya se empiezan a enfrentar tristes realidades y al menos en el campo de la economía, es Agustín Cauushtin, quien desde el lugar en donde se debe procurar la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda, nos dice que en economía nacional, las cosas no van tan bien como se pensaba.

Aquí ya empiezan los recortes presupuestales serios, tanto la administración estatal como la economía de los municipios están sufriendo ajustes significativos, que en lo sucesivo les impedirán responder a gastos excesivos, viéndose imposibilitados ahora, a la realización de eventos suntuarios cargados a las arcas públicas.

Por ello, se comentó en algún momento la restricción de algunas festividades y sobre todo bajarle a gastos oficiales en alimentos y bebidas no recomendables, se dijo que la dilapidación del erario público pasaría a la historia, que ya no sería tan fácil meterle mano de forma irresponsable a las arcas. Al menos esa es la idea, de no acatarla, tendremos que atenernos a las consecuencias, andar luego llorando apoyos de manera lastimera al no tener ni para sueldos y aguinaldos de trabajadores

Debemos entender que este es el fin de las frívolas pasarelas, el protagonismo chocante, las “canitas al aire” en medio de un ambiente prefabricado y ostentoso, ya no habrá “taco fácil y bebida” nada de ese ambiente que se pierde en maremágnum, nos tendremos que olvidar del pan y el circo.

No es remoto que Peña Nieto tenga que asumir una postura similar a la del Papa Francisco, convocando a los mexicanos al trabajo, a dedicarse a lo suyo, vivir disipadamente, actuar con prudencia y madurez, asumir una austeridad responsable, ¡ha llegado el momento de apretarnos el cinturón! ¿Qué no le entendemos así? Si hasta la iglesia, que siempre se manejó en medio del esplendor y la opulencia, ahora asumirá un actitud moderada, en adelante tendremos que erradicar del medio oficial eventos poco edificantes y fastuosos, pues éstos, simple y sencillamente, ahora lastiman, sobre todo a los sectores más vulnerable, en donde la gente trabaja honestamente y emitirá su voto reflexionado el próximo año, ya ven lo que dice Arnoldo Vizcaíno, el campo está pasando por la peor época de su historia. Como quien dice: ¡No está el horno para bollos!

BARATIJA

¡Pues ándale! Que dizque el Angel de la Independencia colocado durante la pasada administración en una avenida de Villa de Alvarez, resultó una vulgar “baratija”. El pueblo está indignado y con justa razón, los engañaron como chinitos y les dieron gato por liebre, como coloquialmente dicen: Les dieron “puro oro de corneta”, Brenda les prometió velas y están saliendo veladoras. Con toda seguridad, las autoridades competentes tendrán que revisar concienzudamente las próximas esculturas que adquirirán, pues en ese aspecto, tal parece que se tienen proyectos sumamente ambiciosos, esos de la Villa, salieron parecidos a Saddam Hussein.