En la Mira


MOMENTO DE ACERCAMIENTO

ENTRE GOBERNADOR Y DIPUTADOS

René Montes de Oca

Siempre resulta saludable un clima de acercamiento entre los poderes Ejecutivo y Legislativo, tendiente a erradicar vicios como el entreguismo incondicional, por un lado, o la crónica obstrucción politizada al trabajo de estos dos importantes órdenes de gobierno, por el otro.

La actual Legislatura se encuentra en las mejores condiciones para armonizar un ambiente propositivo, democrático y fecundo. Nunca como ahora, el Congreso había definido una postura plural, en donde la mayoría de un partido determinado perdiera el poder hegemónico para dar paso a la fuerza de todas las voces del parlamento, en un clima igualitario de respeto y altura política.

Por ello, los colimenses ven con buenos ojos la corriente de opinión en el sentido saludable de una comparecencia de José Ignacio Peralta Sánchez, para hablar sobre los temas torales de seguridad y finanzas en el recinto parlamentario.

Es bueno que la gente se vaya acostumbrando al trabajo coordinado entre esas dos instancias de gobierno. Esa acción se interpreta como el interés de una administración por atender las demandas populares. Buen momento para desterrar viejos vicios, políticas nefastas que daban la impresión de un torpe manejo de un poder sobre el otro, una lamentable afrenta que deprimía el espíritu de un equilibrio gubernamental, en donde el ciudadano común y corriente se considerara involucrado.

Percibimos que ahora la Legislatura no recibirá línea, que cada legislador se consolidará en el escaño por su luz propia, por la manera como proponga las mejores iniciativas, aquellas que repercutan en el bienestar ciudadano y la fortaleza de un Estado soberano, con solidez moral y saludable en todos los aspectos.

Hay buenos augurios para la actual Legislatura. Los mensajes de los protagonistas cuya bandera es servir al pueblo y responder con verticalidad a la voluntad de los que con su voto los llevaron al escaño que ahora ostentan, son claros y concisos. Aires de moralidad y trabajo soplan en el palacio Legislativo.

Por ello, ahora que el diputado Nicolás Contreras Cortés, líder del Congreso, habla de lo confortable que resultaría para la Legislatura que el Ejecutivo acudiera a entregarles personalmente el documento de su informe e incluso, si él así lo deseara, enviara un mensaje desde el parlamento. La ciudadanía considera que éste sería un acto de cortesía bien ponderado, que rompería moldes, estimularía el civismo y afinaría las reglas entre los actores políticos que por desgracia casi siempre “andan a la greña”, son desatentos y en ocasiones hasta groseros en extremo.

UN ENFOQUE PROPOSITIVO A LA SEGURIDAD

La violencia impera en todo el territorio nacional. El crimen organizado trabaja las 24 horas del día y cada vez usando novedosas estrategias para influir en el ánimo de una ciudadanía escéptica a los anuncios oficiales en el sentido de mejorar el ambiente de seguridad, a que tiene pleno derecho.

Los integrantes del Círculo de Analistas Políticos Colimense desayunamos en la casa del secretario de gobierno, Arnoldo Ochoa González, siempre excelente anfitrión de la prensa honesta; quien nos recibió con el ánimo fraterno de quien acepta la crítica bien fundamentada y el profesionalismo periodístico.

En esta ocasión, correspondió al contralmirante Francisco Suárez, nombrado apenas el pasado 16 de agosto secretario de Seguridad por el gobernador José Ignacio Peralta Sánchez, hablarnos sobre su proyecto de trabajo, para lo cual se hizo acompañar de sus más cercanos colaboradores.

Entre lo más destacado se reconoció que la tecnología policial en Colima es rudimentaria, algunas voces hablaron de supuesto fraude durante el “silveriato”, en la compra de las cámaras de vigilancia, que a la fecha no han dado resultados tangibles en el esclarecimiento de hachos violentos. Se nos explicó el origen de los famosos “C” y se señaló que el anunciado C5 no es otra cosa sino la implementación de una buena coordinación en el trabajo de las otras cuatro ya existentes.

Ahora se le dará mayor atención al área de prevención del delito. Se busca fortalecer la cultura ciudadana contra la violencia, motivar y encauzar la denuncia anónima, propiciar el involucramiento de todos en la tarea de la seguridad.

“El policía necesita que se le vigile también, que se le haga trabajar con responsabilidad”, dijo el contraalmirante Suárez. “Es un ser humano como todos nosotros, expuesto a los riesgos de la corrupción a ser permeado por el clima del desorden imperante”, señaló.

Hizo hincapié en que se requiere mucho trabajo, “si no lo hacemos todos, desde los de más arriba, no podemos saber cómo se desempeñan nuestros subalternos”. Habló poco de la falta de recursos económicos, pero insistió en la demanda de un trabajo de inteligencia apoyado en la tecnología de punta.