En la Mira


Los mismos protagonistas del escándalo

René Montes de Oca.-

Ya era tiempo de que aparecieran en el escenario dos personajes de Acción Nacional que se han distinguido últimamente por sus cuestionados arranques políticos.

Primero, Oscar Zurroza Barrera, estudiosa pero improductiva figura de la actual administración, en donde se esperaba más aportación del “chico aplicado de la escuela”, quien tuvo que emigrar del Gobierno del Estado a una delegación federal en donde permaneció últimamente en total opacidad.

Resulta que esta figura, sobre la cual era más lo que se especulaba que su real peso específico, no solamente sorprendió al gobernador con su nula productividad, en un equipo en donde se presumía sería la estrella; ahora, nos deja estupefactos al confesar su jamás interrumpida militancia en las filas de Acción Nacional.

Del famoso y estudioso protagonista, mucho se ha ponderado su habilidad en el manejo de las finanzas personales, su hábito del ahorro y su visión para las buenas inversiones y negocios de antros, principalmente; lo hacen poseedor de una fortuna hasta cierto punto respetable. Tiene gran talento en las finanzas, sin duda alguna; lamentablemente, este don no se reflejó a su paso por la Secretaría de Administración y menos antes, en la presidencia municipal, donde empezó a hacer sus “pininos” como inversionista y hombre de negocios.

No ha protagonizado en política, su sola aparición en el escenario ha ocasionado el rechazo generalizado de la ciudadanía, caso palpable en la administración de Mario Anguiano, cuando el ahora gobernador tuvo que defenderlo apasionadamente y meterlo prácticamente con calzador a su gabinete, junto con otros personajes que poco se mantuvieron en el proyecto de Anguiano Moreno, dejaron el barco antes de que hiciera aguas.

Sin embargo, a Zurroza se le han dado oportunidades como orquestador de campañas políticas, en donde tampoco ha sido cosa del otro mundo. Tal parece que como moderno Rasputín, Zurroza tiene algo que impacta ilusos, que sorprende momentáneamente, pero que después golpea con un cruel desengaño, como quien dice, en torno a su figura, es más el ruido que las nueces.

Ahora, el ex colaborador de Mario Anguiano, quien milagrosamente escapó de la redada que hizo el PRI estatal en el gabinete, se une a su compadre y gran amigo, Jorge Luis Preciado, para según se especula dirigirle la campaña política. Flaco favor para el controvertido coquimatlense, pronto los analistas lo ubicarán como el “mojado” vulnerable, que mostrará habilidad para hacer dinero, una especie de comunista burgués, luchador social en busca del capital.

Segundo: También, nuevamente en escena, con el mismo ímpetu con el que apareció arriba de una motoconformadora, con un casco en la cabeza y un brazo vigoroso, invitando a la victoria, con rumbo a la presidencia municipal, en donde lo esperaba una notable derrota electoral. Pedro Peralta Rivas ahora se desgasta una vez más. El campeón de las plurinominales, el aspirante a orquestador político en Colima, aquel que se mueve en la urdimbre más fuerte de Colima y Manzanillo; ahora llega a registrarse como precandidato a gobernador y proclama el apoyo de Virgilio Mendoza, personaje que lo que menos busca ahora es protagonizar, cuando su declinación ha causado mucha controversia.

Tal parece que Peralta va en contra de todo y a favor de nada en el seno panista, ya le hicieron el gusto de quitar a un Fuentes para poner otro, echaron abajo al de Coquimatlán para poner al de Comala, que importa un “Chava” o un “Chuy”, pero el ingeniero fraccionador “nomás no”. ¿Qué buscará Peralta con su acelerada determinación?, ¿justificar su ineficacia electoral?, ¿pasar el rato?, ¿simple protagonismo?, ¿acaso otra plurinominal? Quién sabe.