En la Mira


Embrollo electoral demerita imagen política

René Montes de Oca

Actualmente, la práctica política sufre cambios muy notables, la poca información que la militancia tiene sobre el contenido de los documentos básicos de los diversos institutos políticos permite que se estén dando algunos movimientos aparentemente irregulares, sin que puedan rechazarse por los electores que, lamentablemente, son permeados en su ignorancia, apatía y bajo nivel de cultura política.

Pero el sentido común de la ciudadanía, percibe falta de ética, carencia de buenos principios y notable ausencia de convicción ideológica en las actitudes de algunos protagonistas, quienes llegan al extremo de contender a un cargo de elección, apoyados por un partido opositor al suyo.

Tal parece que los partidos políticos se han abierto tanto a las negociaciones, a grado de que ahora hasta sus militantes se den el lujo de echarles de palos desde una trinchera adversa, investidos con candidaturas ajenas, sin perder su filiación original.

Se dan casos de algunos actores quienes, perteneciendo a un partido en la pasada contienda, fueron protagonistas de otro y en la antepasada a un instituto diferente; andan chapulineando de partido en forma tal que se les pierde la pista, pero en un momento dado sale a relucir la firme militancia de su partido de origen, después de que salieron a contender por todos lados, sin perder su filiación y con el derecho de regresar en el momento en que lo consideran oportuno.

Leímos ayer que Alejandro Mancilla apoyará a “Nacho”, no renunciará al PRI, siendo que apenas hace unos días también, con mucha formalidad, se anunció que se registraría como candidato del PAN a una diputación federal.

Petronilo Vázquez Vuelvas, quien colaboró en la administración de las Fiestas Charrotaurinas de la administración panista de Brenda Gutiérrez, luego se vistió de Verde Ecologista para llegar a la regiduría, en donde antes estuvo luciendo de tricolor; ahora dice “échenme al toro” y se declara “chinito libre”, porque le va a “Nacho” Peralta, como quien dice, regresa a un partido del que afirma jamás salió. Destaca el villamelón taurino que cuenta con un grupo respetable que siempre apoyará a quien vean como buen prospecto, elemento idóneo, pero jamás, en lo particular, saldrá del PRI, aunque cambié de chaqueta y tenga buenos amigos en otros partidos.

Hasta un regidor da la fracción panista de Ixtlahuacán renunció a su bancada y se declaró libre en el ayuntamiento. Señaló que siempre ha militado en el PRI, que jamás ha renunciado y la gente ni se ha interesado, como quien dice, no se sale del PAN, se ha considerado siempre fuera, cuando los azules ni siquiera se daban por enterados.

Este inocente regidor resultó una blanca palomita, pero buen discípulo de Crispín Gutiérrez, que entra y sale del PAN como en su casa, pero ahora es un priísta al que se le rinden honores.

Otros como “Locho” Morán proclaman valientemente su renuncia al PAN, después de haberle servido con honor por década y media. Pero los peores son aquellos que en ese instituto político, en la más perversa clandestinidad, se sienten fuera del PAN, pero lo malo que siguen dentro y causándole mucho daño.

El PRD no canta mal las rancheras y poniendo en práctica una rebuscada estrategia electoral, abre la participación al grupo disidente. Sin duda es Nabor Ochoa el más ameritado innovador, el que instrumenta embrollos con facilidad, aquel que se caracteriza como un verdadero mago en esto de estar en todos lados pero a la vez en ninguno, con la diferencia que sobre él sí cayó la sanción priísta, misma que no le quita el sueño, puesto que siempre sale ganando, ahora se prepara para recibir la pluri del PRI-Verde.

Mientras tanto, la ciudadanía se pregunta ¿y éstos qué se traen, pues?, ¿por dónde vamos? Siempre las mismas personas, aquí y allá, pero son los mismos protagonistas, tan hábiles como astutos, tan audaces como oportunistas, tan vivos como mañosos.