Emprender requiere valorar el fracaso


William Valdez

El actual perfil del emprendedor de negocios, debe saber valorar el fracaso porque sin él no podemos ser exitosos, afirmó Ferdinando García en exclusiva para EL NOTICIERO MANZANILLO, un joven microempresario de 21 años de edad dedicado a la importación y exportación de mercancías a través del océano Pacífico y el Atlántico, mediante los puertos de Manzanillo y Veracruz.

Afirmó que la recomendación a los jóvenes que se encuentran arrancando un nuevo negocio, es: “¡Empieza a fracasar ahora!Es más sencillo aceptar el fracaso cuando vamos emprendiendo, porque talvez no tienes compromisos muy fuertes como mantener una nómina, múltiples pagos a proveedores o una familia qué sustentar. No es lo mismo irte ahorita a la bancarrota y salir debiendo 5 mil pesos, que irte después a la quiebra 20 años y deber $5 millones. Hay lecciones básicas que sólo la vida y los negocios nos van a enseñar; es mejor apresurarnos en esa carrera de lecciones.”

Precisó que el aprendizaje que brindan los errores es progresivo, para no repetirlos. “No hay progreso sin aprendizaje y sin errores. Me gusta citar a un emprendedor, ElonMusk, fundador de Tesla Motors, que dice: ‘La vida no se trata de estar en lo correcto, sino de estar menos equivocado’, y si te pones a pensarlo, al final nunca tendremos 100% la razón, pero conforme vayamos aprendiendo y creciendo profesionalmente, estaremos menos equivocados y más encaminados a una dirección exitosa.”

Indicó que hay negocios “donde perderás tiempo pero ganarás experiencia. Hay golpes muy fuertes  porque algunos te van a salir y otros simplemente serán un tremendo error, pero a todo tenemos que irleidentificando una lección empresarial. Es como una escopeta, si disparas salen proyectados 30 balines y de todos talvez pegas 1, pero con ese uno es suficiente para despegar”.

Platicó que desde adolescente, ha creado diversos negocios con amigos, como venta de postres, tiendas de ropa, expendios de relojes, “poco a poco fui explorando ideas de negocio que no sirvieron y otras que, por otro lado, fueron muy efectivas, como es el caso de iTech Colima.”

A LOS 16 AÑOS, MI PRIMER NEGOCIO EXITOSO

Platicó que con apenas 16 años de edad, identificó una oportunidad de negocio excepcional, a la que llamó Frutas Mora Morey. Su padre, agricultor experimentado dedicado a exportar zarzamora y arándano, le regaló un excedente de la cosecha.“Era una fruta novedosa en el estado y en el país, así que le di un empaque y una presentación atractiva, y me convertí en el primer proveedor de esta fruta en 25 fruterías de Colima y Villa de Alvarez. Abrí el nicho de mercado que no existía talvez, porque muchas tiendas no conocían el fruto. Después, las fruterías vieron que las ventas subían y me empezaron a cerrar las puertas, consiguiendo el arándano en Ciudad Guzman y otras zonas productoras, como suele pasar en los negocios.”

Ante esto, Frutas Mora Morey reenfocó sus ventas hacia los tianguis. “Empecé yo solo, sábados y domingos desde las 4:00 am para apartar lugar en 1 tianguis. A las 6:30 iniciaba la venta de fruta, con cartulinas y una sombrilla para el sol. Con visión y empleando a unos amigos, en unas semanas cubríamos 3 tianguis y sólo me encargaba de supervisarlos.”

Comentó que ante el éxito, comenzaron a buscar un establecimiento, “y pues resulta que mi abuelita en paz descanse, vivía en una de las calles más transitadas del centro histórico de Colima, enfrente de una casa donde vendían mucha fresa. Dije, si ellos venden fresa, ¿por qué yo no puedo vender mis moras? El negocio sigue corriendo a la fecha con 4 años de antigüedad. A principios del año pasado se lo vendícompletamente a un socio siendo un negocio altamente rentable.”

Finamente, precisó que el emprendimiento de eso se trata, “de aguantar el primer año sin ingresos seguros, pagándole a los empleados y a los proveedores antes que a ti. También hay que saber repartir la rebanada del pastel en lo correspondiente, si tienes un empleado excepcional, págale de manera excepcional. Si se disparan las ventas, paga reparto de utilidades con tus empleados.No seamos conformistas y abracemos los errores, si no queremos ser un país tercermundista, sino de primer mundo.