El sismo marcó la vida de Miguel de la Madrid


Entrevista Carlos Valdez Ramírez

-Segunda de Cuatro Partes –

Los biógrafos de Miguel de la Madrid consideran que a lo largo de su mandato presidencial se enfrentó a dos terremotos: El primero de ellos, el económico, unos meses antes de su toma de posesión, su antecesor José López Portillo tomó la decisión de nacionalizar la banca. Y el segundo, el de 8.5 grados en la escala de Richter que devastó a la ciudad de México y a varias localidades del país en el amanecer del jueves 19 de septiembre de 1985.

Muy pocos lo saben, pero Alicia de la Madrid Hurtado, su hermana, era la secretaria privada del Presidente de México. Con ella estamos conversando en esta entrevista para los lectores de EL NOTICIERO MANZANILLO.

Sobre la asunción al poder, el periodista Leo Zuckermann considera que ningún presidente de México había llegado en condiciones tan adversas como lo hizo, en su momento, Miguel de la Madrid Hurtado. Y retomamos una publicación donde se revela el estado de ánimo que tenía don Miguel en los días previos a su ascenso al poder:

“Don Miguel me contó de los pormenores de un suceso que marcó, para siempre, su sexenio: La nacionalización de la banca. Unas pocas horas antes de anunciarlo públicamente, el entonces presidente José López Portillo envió a su hijo José Ramón a comunicarle la decisión al presidente electo. Era un hecho consumado, lo cual enfureció a don Miguel quien no estaba de acuerdo con la nacionalización bancaria”.

Sobre este pasaje, su hermana Alicia sólo tiene algunos comentarios: “Esos días lo vi muy tenso, muy preocupado, era una decisión que a él le tocaba implementar y era obvio que no estaba de acuerdo. Miguel siempre fue un hombre muy responsable, no tomaba decisiones si no medía el nivel de las consecuencias. Ese fue uno de los momentos en que me tocó ver a Miguel más intranquilo”.

Pero otro de los sucesos que marcaron para siempre no sólo el mandato, sino la vida misma de Miguel de la Madrid, fue el terremoto de 8.5 grados en la escala de Richter que devastó la ciudad de 1985. Nunca en la historia, un presidente de México se había enfrentado a una tragedia natural con esas características.

Sobre ese día en particular, Alicia de la Madrid comenta: “me ha impresionado mucho la forma en que se manejó en los medios de comunicación el asunto del terremoto en la ciudad de México, pienso que han sido muy injustos con la figura de mi hermano, creo que la gente no se dio cuenta de todo lo que él hizo.

Unos minutos después del temblor, recuerdo que mi hermano tomó la decisión de  suspendió una gira que tenía programada por uno de los estados del interior del país. Quiso tomar un helicóptero para recorrer las zonas más afectadas pero los del Estado Mayor Presidencial no lo dejaron, porque consideraron que era de alto riesgo y no podían poner en peligro la vida del Presidente de México. Miguel se fue en camión a recorrer todos los puntos dañados con la mejor disposición de apoyar con toda la fuerza del Estado a las personas que habían resultado damnificadas.

Recuerdo también que todo el día sostuvo reuniones con los integrantes de su gabinete de seguridad, en donde tomaron las medidas que eran más adecuadas para el país. En todo momento, Miguel estuvo a cargo de las acciones de rescate, siendo su preocupación como reconstruir una ciudad devastada”.

Sobre esas mismas fechas, Alicia de la Madrid recuerda dos anécdotas: “El 20 de septiembre de 1985, un día después del terremoto, Miguel supervisaba de manera personal los daños, entró a un edificio y una vez que lo abandonó se registró una réplica del temblor, lo que ocasionó que el edificio se desplomara. En las bitácoras y en los protocolos del Estado Mayor, quedó asentado que el Presidente de México estuvo a punto de morir aplastado por los escombros, en una situación de alto riesgo.

Otro momento que me quedó grabado, fue un par de meses después del temblor, cuando Miguel se reunió con unos rescatistas que participaron activamente en los momentos aciagos del sismo; el grupo que hoy conocemos como Los Topos. En gratitud a lo que hicieron por miles de personas a las que rescataron de entre los escombros, Miguel les donó un terreno y les construyó un edificio. Hoy, como todos sabemos, Los Topos son uno de los grupos de rescate más famoso y más eficiente no sólo de México, sino del mundo”.

Pero Alicia se queda con la impresión que plasma líneas arriba: “Miguel de la Madrid ha sido juzgado de una manera muy injusta por el caso del terremoto. Pero me queda claro que puso todo lo que estaba a su alcance para superar la emergencia. Ningún país, ninguna ciudad del mundo está preparada para reaccionar  ante una contingencia como la que se presentó en la ciudad de México”.

La recuperación de México, en consecuencia, llegó muy pronto, un año después, cuando en el mes de mayo, el presidente Miguel de la Madrid estaba inaugurando, en estadio Azteca, en el corazón de la ciudad de México, el campeonato mundial de fútbol México 1986. Ese día, México le mostraba al mundo que estaba de pie, que estaba firme, que estaba saliendo adelante después del sismo más devastador de que tuviera memoria la humanidad.

Otro de los momentos que marcaron la vida política, del sexenio de Miguel de la Madrid, fue cuando designó su sucesor. En el año de 1987, por primera vez en la historia, el Partido Revolucionario Institucional recurría a una especie de pasarela interna para que la militancia y la ciudadanía en general conocieran a quiénes eran los precandidatos a la Presidencia de la República.

En aquellos años fueron seis los aspirantes: Carlos Salinas de Gortari quien fungía como Secretario de Programación y Presupuesto; Alfredo del Mazo González, Secretario de Energía; Ramón Aguirre Velázquez, Jefe de Gobierno del Distrito Federal; Sergio García Ramírez, Procurador General de la República; Miguel González Avelar, Secretario de Educación Pública y Manuel Bartlet Díaz, quien se desempeñaba como Secretario de Gobernación.

Esos fueron los primeros indicios de apertura democrática en el interior del Partido Revolucionario Institucional. Y fueron por la visión que tuvo Miguel de la Madrid Hurtado, a quien dentro del PRI se le considera como el presidente que abrió el partido a los procesos democráticos.

¿Qué opina Alicia de la Madrid del trabajo político de su hermano?  “Fue un hombre profundamente republicano, un hombre que antepuso siempre lo mejor de la nación en cada una de sus decisiones personales y políticas”.