El Noticiero, escuela de muchas generaciones

Carlos Valdez Ramírez. | Foto: Especial

La parte humana de Carlos Valdez Ramírez

Eran las 7:00 de la noche cuando empezó el bullicio en el privado del director general de este rotativo, luego del arribo de los técnicos y los camarógrafos que dispusieron lámparas de iluminación, cámaras de video y equipos de edición que iniciaron pruebas para evitar siquiera una pizca de falla en la transmisión en vivo vía Facebook, abierta a todos los confines del mundo.

Se trataba de hacer una entrevista a don Carlos Valdez Ramírez, sin guiones previos, así a raja tabla, por parte de la periodista radiofónica Italia Corza, que hace su debut con el nuevo modelo de comunicación de “La Parte Humana” un programa dedicado a determinados personajes que -lo explica ella- destacan por algún factor y que serán mucha semana a semana por medio de la producción de Inprodix.

Con cinco minutos de retraso de la hora prevista empezó lo que a continuación leerán, una serie de vivencias contadas por quien ha consagrado su vida al periodismo, la interesante trayectoria periodística de nuestro director general Carlos Valdez Ramírez.

-Italia Corza: Hola qué tal, amigos, muchas gracias por vernos a través de Inprodix, les agradecemos el apoyo para La Parte Humana y como lo comentábamos, tenemos un súper invitado. Estamos de manteles largos transmitiendo desde las instalaciones de El Noticiero. Presentamos en este primer programa a un súper padrino, al señor Carlos Valdez Ramírez. ¡Hola, padrino!, ¿Cómo está?

-Carlos Valdez: Un gusto saludarte, Italia. Bienvenidos sean tú y tu equipo de técnicos en esta noche, que tengo la distinción de que me visites y, desde luego, inaugurar este programa tan interesante.

Italia Corza: Gracias, padrino, por aceptar la invitación. La Parte Humana tiene la finalidad de conocer el lado sensible de nuestros invitados, para ver qué tan fácil o difícil fue llegar hasta el éxito. Vamos con la primera pregunta. ¿Cómo inicia la aventura para escalar los peldaños que lo consagran a usted como un líder de opinión?

-Carlos Valdez: Primero muchas gracias, Italia, quiero felicitarte por esta novedosa incursión en la comunicación; tú que eres una mujer tan inteligente y activa, sobre todo comunicóloga desde hace décadas, prácticamente desde niña.

Mira, 55 años de ejercicio periodístico ininterrumpido han marcado mi vida y han conseguido formar un bastión muy importante. Estoy más que convencido, confirmado a cabalidad, de que no me equivoqué cuando abracé este oficio

Esta carrera es tan apasionante que lo hace a uno involucrarse a profundidad. En mi caso con las particularidades de hacer periodismo desde la provincia. Aquí tenemos que buscar la información exclusiva, la nota interesante, el acontecimiento inédito. Tenemos que buscar la originalidad de los acontecimientos para que la materia prima, que es la información, consiga atraer al lector, que compre el periódico. Nuestro afán cotidiano es ofertar algo digno, bien estructurado y que valga la pena hacer ese gasto.

Hemos vivido en carne propia las transiciones tecnológicas. Este periódico empezó con linotipos, con tipografía movible, con tipos para el armado artesanal, imprimiéndose el pliego en prensa plana de a dos páginas cada cinco segundos. Cuando se terminaba el millar de pliegos teníamos que voltear las páginas para imprimir el reverso y así sucesivamente hasta completar una impresión de cuatro planas. La prensa de Colima era humilde, modesta en el plano tecnológico cuantitativamente hablando, pero no así en lo cualitativo, porque siempre imperó el deseo de quienes nos dedicamos a este oficio, de entregar lo mejor a nuestros lectores.

-Italia Corza: ¿Cómo inició el señor Carlos Valdez?

-Carlos Valdez: Siendo estudiante de bachillerato de la Universidad de Colima, un grupo de jóvenes decidimos aventurarnos en un periódico semanal que se llamaba Tribuna Libre. Lo hacíamos pagando a distintas imprentas de Colima y Ciudad Guzmán, pero nunca desmayamos en el propósito de realizar nuestro sueño. Cuando estamos jóvenes tenemos muchas inquietudes, muchos deseos de poder transcender y lo hicimos. Ese semanario se transformó en un periódico más formal, hasta convertirse en un diario, pero en ese inter tuve que trasladarme a la Ciudad de México, donde apliqué toda la inquietud y los deseos fervientes de hacer periodismo.

Colaboré en distintos medios de la Ciudad de México. El Novedades tenía una edición vespertina que se llamaba Diario de la Tarde, donde empecé haciendo suplencias a reporteros de buen nivel. Ellos mismos me organizaban, me orientaban y seguramente les caía muy bien, porque lejos de hacerme política negativa o de tratarme mal -como suele suceder-, me cobijaron, me dieron su consejo. Con el tiempo he regresado esa gratitud y me he convertido en un maestro de periodistas en el terreno de la praxis. El Noticiero ha sido escuela alterna de muchas generaciones, que han pulido el arte de su oficio con las observaciones que hacemos en la redacción.

Soy un maestro autodidacta, no participo en la academia formal. He sido fiel a mi formación directa en las salas de redacción, por ello me autonombro “jornalero de las salas de redacción”. Mis compañeros no son mis empleados, son mis hermanos de causa, son mis amigos. Aportan sus puntos de vista y experiencias, así conseguimos la nota de calidad, en equipo La Ciudad de México fue una odisea. Tenía que cumplir tres trabajos; uno que empezaba a las 8:00 de la mañana, otro a las 14:00 horas y como postre me desempeñaba como corrector de pruebas en el diario Cine Mundial. Ahí cumplía un horario de las 20 horas de la noche a una de la mañana. Entonces imagínate, el tiempo que me quedaba para dormir

-Italia Corza: Con tres empleos, me imagino que no le quedaba mucho tiempo. Pero sin duda alguna creemos que todo este esfuerzo por el que ha pasado usted ha sido recompensado, porque hemos sido testigos de que ha recibido muchísimos premios a lo largo de su trayectoria, en la que hemos estado presentes. Me tocó en una ocasión acompañarlo cuando en manos de la alcaldesa Gaby Benavides recibió usted un premio y homenaje. Creo que todo el trabajo intenso ha sido recompensado, ¿cierto?

-Carlos Valdez: Sí. En el caso al que te refieres, de la presidenta municipal y ahora senadora Gabriela Benavides, el Ayuntamiento me distinguió al nombrarme “Periodista del año”. Me sentí muy satis- fecho porque no obstante ser de Colima también soy hijo adoptivo de Manzanillo. Mi trabajo periodístico en el puerto es reconocido y desde luego que me siento muy agradecido.

-Italia Corza: ¿Cuál es su experiencia de haber recibido premios como los que han obtenido Lolita Ayala y Jacobo Zabludovsky?

-Carlos Valdez: Tengo una foto donde el Club Primera Plana nos invitó a la premiación que celebra cada cinco años para periodistas nacionales. En mis 45 años de carrera profesional me tocó ir a un evento donde tuve de compañeros a Jacobo Zabludovsky, que cumplía 65 años de periodista; y Lolita Ayala 40 años. Fue para mí muy grato saludarlos y sobre todo recibir ese premio de trayectoria periodística con esos dos personajes tan notables de la comunicación.