El Hijo del Ahuizote


Carta a mi madre

Héctor Jesús Lara Chávez.-

Hoy, Madre Juana Chávez Cortez Vda. De Lara cumples noventa años, naciste en Manzanillo, Col. El 24 de Noviembre de 1924, conformaste en tu matriz diez hijos, coincidentemente después de noventa meses de gestación nos diste a luz al que escribe Héctor Jesús (1947), Ismael (1948), Rogelio (1950 q.p.d), Armando (1951 q.p.d.), Blanca Esthela (1952), Alma Rosa (1955q.p.d), José Jesús (1957), Sergio (1958), Basilio (1959) y Germán (1961). Sufriste tres veces el dolor más grande que pueda sufrir una madre, como lo es enterrar a sus hijos, pero jamás en tu corazón murieron.

Te casaste al civil y a la iglesia el 4 de Marzo de 1946 aquí en donde naciste tú y nacimos tus diez hijos, con nuestro padre Prof. J. Jesús Lara Mendoza (q.p.d.) también Manzanillense.

Hoy madre, no es un día como todos, hoy madre es un día, que doy gracias a Jesús de Nazaret por la ventura de disponernos a alguien como tú, como nuestra madre de todos los días. Manifestarte el impagable agradecimiento de todos tus hijos, tanto los que estamos sobre la faz de la tierra, como los que están en otro lugar esperándonos, así como tus 8 nietos, 7 nietas, 3 bisnietos y 3 bisnietas.

Madre hasta hoy no he vuelto a comer aquellos platillos que nos cocinabas, como el caldo de res, de pollo, pescado, jaiba y camarón, la pepena, la chanfaina, las costillitas de cerdo con calabaza y elote, carne de res con papas, carne de cerdo en salsa espesa roja, patas de puerco capeadas en huevo, chiles rellenos,

la sopa de tortilla que cortabas en tiras con tijeras, las conservas de guayaba y ciruela, el arroz con leche y tu inolvidable capirotada con pasas, almendras y piloncillo, te aclaro Madre “No he vuelto a comer con tu sazón”, eres la mejor Chef de México.

Madre fuiste la mejor Maestra de Artes Manuales a nivel mundial, pues aprendimos de ti a hacer nuestros propios juguetes, carros, trenes, aviones, barcos, con trozos de madera, latas de lámina, carretes de madera, clavos y corcho latas. En ese tiempo “Los niños jugaban con sus juguetes, ahora los juguetes juegan con los niños”.

Fuiste la mejor Modista del mundo, pues en aquella máquina de coser de pedales que tuviste en casa, nos fabricaste nuestras calzonetas “De diario”, vestidos muy hermosos para mis hermanas, y  recuerdo mucho las vistosas camisas estampadas de gaviotas, faros, palmeras playas, montañas, con faldas que mis tías dejaban de usar, ¡Vaya! Hasta las talegas de mezclilla para cargar nuestros libros, libretas y lápices para ir a la escuela.

Madre hazsido nuestra educadora, pues desde niños nos enseñaste a respetar lo ajeno, recuerdo cuando alguien de nosotros llegábamos con cualquier tipo de objeto extraño a casa, inmediatamente nos interrogabas – ¿De dónde sacaste ese juguete?- me lo encontré tirado mamá- haber ahorita mismo me vas llevar al lugar donde lo encontraste- siempre nos hiciste devolver todo aquello que no era de nosotros tras una azotaina, a pesar de que fuese un objeto ganado “en voladitos” o “catapitciado”, tu sentencia era, “no quiero hijos tracaleros”.  No teníamos  mayor reprimenda ¡Jesús nos amparara! cuando alguien iba hasta nuestra casa, a darte la queja por una falta de respeto a nuestros mayores.Recuerda Madreque fabricábamos nuestras resorteras a escondidas de ti, para ir a matar a orillas de la Laguna de Cuyutlàn “lagartijas”, “cocochitas”, “chococos”¡Ha! Pero cuando nos descubrías nos confiscabas “nuestra arma de caza”, con la advertencia “Si te vuelvo a encontrar con otra resortera así te va ir” ¡Enséñense a respetar los animalitos!

Madre haz sido nuestra Trabajadora Social, siempre al pendiente de inscribirnos en la escuela, no faltar ni un día a clases, supervisando nuestras calificaciones, de asearnos antes de ir a clases, de ayudar a nuestros condiscípulos, de primero hacer la tarea escolar para vida de tener permiso para salir a jugar.

Madre haz sido nuestra Psicóloga, para empezar siempre nos descubriste cuando te mentíamos, mucho nos ha servido habernos enseñado “La verdad aunque duela hijo”, a aceptarnos a nosotros mismos como “Dios nos había hecho”, no avergonzarnos ante nadie por no tener sus atributos físicos, que la belleza no residía en el cuerpo sino en el alma.

Madre haz sido nuestra Doctora ¿Cuántas veces nos curaste? de  “Chipotes”, “Cortadas”, “Descalabradas”,  “Raspaduras” accidentalmente adquiridos por razones propias de una infancia pletórica de juegos y libertad de movimiento. Cuantas veces al pie de nuestra cama estuviste asistiéndonos cuando caíamos enfermos, desvelándote, ¿Cuántas veces nos cubriste con tus lágrimas cuando enfermamos gravemente?

Madre lo más sublime, infinito, purísimo que recibimos de ti es tu amor, así como el habernos inculcado, algo difícil de sentir, de aprender, de ejercer, sin embargo nos hiciste saber “Que es un estado de gracia” TENER FE EN JESUS EL CRUCIFICADO.