El Faro


Desastres

Gildardo García Beltrán.-

Desde que tenemos memoria, la entidad porteña siempre ha estado expuesta a tragedias o sucesos relacionados con la ira de la madre naturaleza, en donde también mucho ha tenido que ver la negligencia humana, de ahí que al conjugarse ambas cosas hayamos padecido una serie de desastres, de los cuales algunos de ellos no son propiamente naturales.

Aquí, el riesgo es permanente, pues tenemos la desgracia de estar asentados en una muy peligrosa zona sísmica, por lo que no sabemos en qué momento puede ocurrir una tragedia, pues hasta los maremotos nos amenazan.

Nos encontramos también en un punto geográfico por donde pasan los huracanes y ciclones, en un lugar totalmente inseguro, con una planta de Pemex en el mero ojo del núcleo urbano, en tanto que la tecnología ya nos arrimó también a una planta Regasificadora, o lo que es lo mismo, “una bomba de tiempo”.

Siendo así como cotidianamente estamos expuestos a sufrir incendios y movimientos telúricos, mientras que por casi siete meses, a padecer fenómenos atmosféricos e hidrológicos, que tantas inundaciones originan.

Por otra parte, cabe señalar también que en todo el país nos hace mucha falta instrumentar un sistema social que sea preventivo y solidario con la finalidad de acabar con los negativos saqueos, en tanto que aparecen también los especuladores, quienes doblan y hasta triplican el costo de los artículos de primera necesidad. Si no los pueden regalar, por lo menos que vendan a precios justos.

Mientras que los saqueos no sólo ocurren en negocios y las habitaciones abandonadas tras la tragedia, sino que también se generan en los centros de acopio, los que son abiertos al público para que la ciudadanía en general realice sus aportaciones de apoyo, desprendiéndose de cosas que tanto necesitan, pero lo hacen con el deseo de apoyar al prójimo en desgracia.

Siendo común observar también que muchos artículos no salen hacia su destino, de ahí que en ocasiones no llegue la ayuda que tanto necesitan las familias afectadas.

Aquí, por ejemplo, luego del ciclón que nos azotó en 1959, toneladas de provisiones se echaron a perder al no haberse repartido oportunamente tras haberse almacenado en el antiguo muelle fiscal, de ahí que hayan tenido que tirarlas al mar. Seguramente que casos como el anterior, siguen repitiéndose en las entidades azotadas por fenómenos naturales.

Luego, está también lo de las cuentas bancarias que abren para que depositen efectivo, pero si se esfuman las mercancías, con mayor razón el dinero, ignorándose quien se beneficie finalmente porque nunca dan un informe detallado sobre el particular. Como quien dice, a río revuelto, ganancia de pescadores.

CASOS Y COSAS

No os precipitéis en acumular riquezas, si descuidáis la educación de vuestros hijos a quien debéis dejárselas. Isócrates.

LA JURISDICION SANITARIA EN EL PUERTO ha iniciado una campaña para vacunar a los perros contra la rabia, misma que en opinión de algunos vecinos, debería de anunciarse con una semana de anticipación en los barrios o colonias por donde van a pasar para tener listas a sus mascotas.

Pero como lo hacen justo en el momento en que van pasando, muchos perros se quedan sin vacunar, porque en algunos hogares la gente está ocupada o sale al trabajo. Por lo que una buena acción se echa a perder por falta de organización en dicha dependencia.

TOPE Y ZANJA, debido al temporal de lluvias y al poco mantenimiento que se le da a nuestras avenidas, existen lugares en donde aparte del tope, le sigue una larga zanja paralela al tope, fallas que si no pueden observarse cuando no llueve, porque aquí no se acostumbra pintar los topes, imagínense lo que se siente cuando está lloviendo luego de sufrir el tremendo doble impacto directamente a la suspensión del vehículo, situación que con el paso de los días, requiere de gastos extras, dado que las llantas también se deterioran.

Presuntamente existe una ley para que te paguen daños como en casos de esta naturaleza, pero como la ciudadanía ya sabe las trabas que pone el gobierno cuando de regresar dinero se trata, prefieren no denunciar y absorber los gastos.