El Faro


Temporada de huracanes

Gildardo García Beltrán.-

Conviene recordar que la temporada de huracanes en el Pacífico es un evento actual muy activo, por cierto. La misma inició oficialmente el 15 de mayo en el Pacífico oriental y el primero de junio en el Pacífico central, en ambas regiones la temporada finalizará el próximo 30 de noviembre.

La Comisión Nacional del Agua (Conagua), a través del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), emitió su pronóstico el 12 de marzo, indicando la formación de 15 tormentas tropicales nombradas, siete de las cuales se convertirían en huracanes y sólo tres alcanzarían la categoría tres.

Luego de un mes, el 10 de abril, la Organización revisó su pronóstico y lo actualizó. Se indicó la formación de 14 tormentas tropicales, de las cuales siete serían huracanes y alcanzarían o superarían la categoría tres, mismos que tendrían una gran posibilidad de afectar al Pacífico Mexicano.

Hasta el momento esto es lo que llevamos: Huracán “Amanda” -en mayo-, tormenta tropical “Doris” -en junio-, huracán “Cristina” -junio-, tormenta tropical “Douglas” -junio-, tormenta tropical “Elida” -junio-, tormenta tropical “Fausto” -junio-, tormenta tropical “Wall” -julio-, huracán “Genevieve” -julio-, huracán “Hernán” -julio-, huracán “Iselle” -julio-, huracán “Julio” -agosto-, huracán “Karina” -agosto-, huracán “Lowell” -agosto-, huracán “Marie” -agosto-, huracán “Norbert” -septiembre-, huracán “”Odile -septiembre-, cuyos embates azotaron a Baja California Sur, y luego el huracán “Polo” -septiembre-, que nos puso a temblar.

Los ciclones tropicales son fenómenos que pueden durar desde unas cuantas horas hasta un par de semanas o más. Por ello, puede haber más de un ciclón tropical al mismo tiempo y en una misma región. Hasta aquí, pudiéramos decir que hemos recibido puros beneficios por la importante precipitación pluvial que se ha registrado, pero quién sabe qué nos depare el destino, porque aún nos quedan poco más de dos meses para el cierre de temporada.

Pero conviene observar también, que al paso que vamos, al rato la madre naturaleza nos va a estar atacando con puros huracanes, como que ya los ciclones se le hacen poca cosa comparado con los enormes daños que le hemos estado causando.

Siendo lo más desesperante que las autoridades federales no atinen a construir la suficiente infraestructura pluvial para prevenir inundaciones. Hasta ahora todo ha quedado en eso, pero se supone que conociendo la zona, debemos ir avanzando en ese sentido para prevenir catástrofes y no estar esperando hasta que sucedan para corregirlo.

 

CASOS Y COSAS

 

¡Desgraciado de aquel que no sabe sacrificar un día de placer a los deberes de la humanidad! Rousseau.

LA NUBE GRIS, durante muchos años hemos estado padeciendo un alto grado de contaminación por el rumbo de Tapeixtles, una densa nube gris se expande por toda la parte este de la entidad, cubriéndolo todo.

La misma no es observada por los encargados de tomar medidas para proteger el medio ambiente y garantizar la salud de los porteños, todo mundo protesta y reclama, pero a ellos les vale, se siguen haciendo nangos.

Todo porque quienes deberían solucionar el problema no radican aquí, se encuentran en Colima capital, pero como son funcionarios de primera, de los que se ubican en las ligas mayores en el cobro de sus sueldos, lo de la contaminación no les interesa. Para ellos, dicho fenómeno está dentro del rango permitido para que nos siga partiendo la madona.

LA BESTIA que venía siendo tan útil para que se transportaran nuestros vecinos del sur en su afán de llegar a los Estados Unidos de Norteamérica, optaron por estarla descarrilando para bajarles los ánimos y evitar así que siguieran utilizándola, porque aparte de que cada vez eran más quienes lo hacían entre hombres, mujeres y niños, tenían incomodidades y arriesgaban sus vidas.

No estaría por demás que en correspondencia, el presidente Obama, que tanto quiere a los indocumentados, les mandara periódicamente por lo menos unas tres de las “bestias” que él utiliza para su transporte con el fin de que siguieran llegando directos al norte sin riesgo alguno.