El Faro


Gildardo García Beltrán.-

La sana convivencia entre el puerto comercial y la ciudad, desde hace ya algunos años, dejó de ser una realidad para convertirse en toda una pesadilla para los manzanillenses.

Todo porque como siempre ocurre aquí, las soluciones a los problemas se buscan cuando ya los tenemos encima, luego de que desarrollan la infraestructura portuaria, pero lo que concierne a lo urbano, lo dejan para lo último.

Si de algo ha carecido siempre nuestra ciudad y puerto es precisamente de vialidades, no obstante lo cual el problema que se generaría con la llegada de más tracto camiones al incrementarse el movimiento de carga, pasó desapercibido para los encargados de evitar situaciones graves como las que ahora tenemos.

Con ello no solamente quienes habitan en el casco urbano han pagado las consecuencias, sino también nuestros vecinos de la zona rural, sobre todo quienes radican en la parte este, tales como Francisco Villa, Jalipa, Punta de Agua, Camotlán de Miraflores, Canoas, Puertecito, Paticajo, Minatitlán. entre otros.

Ya que la única carretera con que cuentan es todo un peligro por el enorme tránsito de tráileres que registra, sin que se haga tampoco realidad la construcción de un camino alterno.

Sobre el particular, desde hace varios años han estado haciendo promesas, lo mismo con la mencionada carretera que sale del pez vela hacia Jalipa, misma que prometió Peña Nieto cuando andaba en campaña que la haría si mal no recuerdo de seis carriles.

El puerto comercial genera millonadas de pesos a la federación, pero no destinan lo suficiente para hacer obras primordiales porque en la capital del país se lo reparten a funcionarios de alto nivel, diputados federales y senadores de la República, como quien dice apenas les ajustan los miados para los ardores, porque vaya que tenemos montones de gente que únicamente sirve a intereses presidenciales y a los de sus correspondientes institutos políticos.

Lo de las mentadas obras compensatorias son migajas, porque aparte de los riesgos a los que nos han sometido, molestias con las obras del túnel y con lo del paso del ferrocarril, le abonan muy poco, eso sin tomar en cuenta que también han perjudicado la flora y fauna con la tumbada de manglares y el secado de los vasos lacustres.

Si no queremos que desaparezcan las lagunas de Tapeixtles y la del Valle de las Garzas, debemos oponernos a que siga creciendo el desarrollo de la infraestructura portuaria aquí, porque definitivamente lo que mejor conviene es que de una vez vayan pensando hacerlo en el vaso lacustre 1 de la laguna de Cuyutlán.

Ya con los problemas que tenemos ahora es más que suficiente, y por nada del mundo debemos aceptar que nos los sigan incrementando, sobre todo porque los principales beneficiarios finalmente vienen siendo otros, no la comunidad porteña que es quien sufre las consecuencias.

 

CASOS Y COSAS

 

El tiempo saca a luz todo lo que está oculto y encubre y esconde lo que ahora brilla con el más grande esplendor. Horacio.

MARISOL ROJAS GARCIA, mi nieta, celebró el jueves anterior sus XV primaveras, con lo cual empieza una vida nueva llena de retos y experiencias que le harán madurar aun más, porque desde niña siempre ha sido ejemplar por ser buena hija, hermana, estudiante y deportista, lo que desde hace tiempo le ha convertido en una gran mujer, con ella hemos comprobado que los seres buenos nacen, no se hacen.

Por lo tanto, para ella que empieza un nuevo ciclo en su vida, le deseamos puras cosas bellas, tal y como las ha experimentado desde su niñez, sobre todo recordando con alegría lo que dejó atrás para empezar a planear lo que será su futuro. ¡Muchas felicidades, hija, que Dios te conserve muchos años, afrontando como lo has hecho siempre los retos que te ha presentado la vida, en donde la ley de los opuestos como la alegría y la tristeza, siempre estarán presentes, sólo es cuestión de saberlos enfrentar. Adelante, pues tú sabes cómo te queremos toda tu familia!