El Faro


Gildardo García Beltrán.-

Lo relacionado con el medio ambiente es un rubro al que nunca se le ha brindado la importancia que merece, siendo hasta estos últimos años cuando se ha escuchado hablar del tema, pero sin que tampoco se alcancen los niveles deseados.

En la entidad, tradicionalmente se vinieron utilizando el mar y las lagunas para depositar las aguas negras, de ahí que fuera fácil observar excremento humano flotar en dichas aguas, mismo que servía de alimento para algunos peces como el bagre o cuatete, y silíos o agujones.

Siendo lo más contaminado la playa del Viejo, la misma bahía, la península de Santiago por sus hoteles, la laguna de Cuyutlán, de San Pedrito, por el hospital civil, la de Tapeixtles, y después la del Valle de las Garzas con la planta de tratamiento de aguas negras que la utilizaba como laguna de oxidación, con aguas que hasta dudamos mucho de que hayan sido bien tratadas.

Luego, con el denominado progreso, nos llegaron los humos de la Termoeléctrica y los polvos de la Peletizadora Peña Colorada, sumándose a ellos los de las cribadoras de piedra mineral que aparecieron como por arte de magia.

Los vasos lacustres, francamente vienen siendo una bendición, pero no han sido tratados ni cuidados como corresponde por una sociedad que entendemos es civilizada, antes, al contrario, han estado acabando con ellos de mil maneras, afectando la flora y fauna, así como una enorme cantidad de especies marinas, entre ellas el camarón y peces con calidad de primera como el guachinango y robalo.

Son varias las dependencias que presuntamente han sido creadas para combatir la contaminación, pero son de membrete, toda vez que los encargados de ellas saben que se hicieron para darles acomodo por ser amigos de los funcionarios en turno, quienes pagan los favores políticos dando empleos por medio de dichos organismos que son sostenidos con el erario público, por lo que ninguna esperanza tenemos de que se compongan las cosas, antes, al contrario, pasados los años comprobaremos que van a empeorar luego de que en muchas áreas del gobierno lo que predomina es la corrupción.

 

CASOS Y COSAS

 

De nada sirven las leyes cuando se cela su observancia y no se castiga a los delincuentes. Francisco Javier Clavijero.

LOS EXTORSIONADORES TELEFONICOS no descansan, por lo que conviene estar muy alerta para evitar ser sorprendidos por este hato de sinvergüenzas, para ello mezclan a Telcel y Telmex, indicando primero por medio de un mensaje que te acabas de ganar 100 mil pesos y cinco recargas de tiempo aire por valor de 500 pesos cada una. Enseguida, un dizque licenciado que presuntamente se llama Ricardo Peña Hernández, te pide que vayas a la sucursal de Banamex más cercana llevando copia de la credencial de elector y comprobante de domicilio, para lo cual te pasan el supuesto número del permiso de gobernación.

A su servidor lo han llamado tres veces de los teléfonos 89-932-82-607, 89-916-137-53 y 83-315-75251, habiéndoles contestado que su premio lo hagan rollo y se lo metan por donde les quepa.

Pero como de todo hay en la viña del señor, no han faltado aquellos a quienes les ha ganado el interés cayendo en las redes de dichos estafadores, por lo que si no conocen el número telefónico de donde les llaman, mejor ni contesten para evitarse sobresaltos.

TRAS ENCONTRARNOS EN la antesala del infierno, los medidores que registran el consumo de energía eléctrica están trabajando al máximo, con lo cual los bimestres están saliendo demasiado elevados y ni para dónde hacerse porque los de la CFE no te la perdonan utilizando un argumento muy sencillo: Si no pagas, te cortan el servicio.

Mientras que los empleados de dicha dependencia tienen aire acondicionado hasta en la taza del baño, a sabiendas de que nada les cuesta, porque seguramente todo va con cargo a nosotros, ya que sus desfalcos van a parar a la deuda pública.