El Faro


Gildardo García Beltrán.-

 

El estar recluido en un asilo para ancianos no obedece propiamente al hecho de ser rico económicamente hablando o un pobre tercermundista, sino las raíces familiares en donde te hayas desenvuelto durante tu etapa de productiva y reproductiva.

Sobre todo ahora, cuando los valores han cambiado su significado, algunos que parecían importantes ya no se consideran así. La verdad, responsabilidad, honestidad, amor, entre otros, no son apreciados ni tomados en cuenta por muchas de las nuevas generaciones.

Consecuentemente, los adultos mayores pasan a ser un estorbo, sin que nadie quiera hacerse cargo de ellos, sobre todo cuando aunado a su vejez, les achacan infinidad de desajustes emocionales, con lo cual sus mismas familias se creen en libertad de lavarse las manos y quitarse toda responsabilidad.

Obviamente que con ello, el adulto mayor puede registrar pérdida de autoestima, porque no debe ser poca cosa sentirse abandonado, poco importante e inútil, de ahí que traten de deshacerse de ellos, como cualquier objeto.

Por ello la importancia de que como seres humanos sepamos valorar a quienes nos van antecediendo cronológicamente hablando, sobre todo tomando en cuenta ¡que todo pasa, nada es para siempre!, hoy por ellos y mañana por nosotros.

Aquí, la sociedad en su conjunto juega un papel mucho muy importante para que se tome en cuenta y con mucha seriedad la realidad de muchísimas personas que están ya en esa etapa y cuyo número se va incrementando considerablemente, luego de que el tiempo no perdona.

Cuando se habla de adulto mayor, es como si comentáramos sobre la muerte, nos expresamos de una manera muy especial, ya que simplemente nadie desea que nada de eso llegue.

A lo largo de la historia se ha podido ver cómo en el caso de la vejez, la sociedad se ha empeñado en evitarla, vivir como si no existiera, e incluso se habla de la fuente de la juventud, misma que siempre se ha tratado de buscar. Mientras que la ciencia también se ha visto involucrada con estudios y formas de comprenderla.

 

CASOS Y COSAS

 

El que muere entra simplemente dentro de nosotros. Mientras vivía era algo exterior que obraba sobre nuestros sentidos. La muerte le ha dado -le ha devuelto, mejor dicho- la identidad espiritual con nuestro “yo”. Nada, pues, nos acerca tanto a nuestros seres que el morir. Amado Nervo.

A LOS FAMILIARES de los amantes de lo ajeno, deberían de hacerlos responsables para que le cubrieran a los afectados el costo de todo y cuanto les hayan robado, así como los gastos que se originen durante el tiempo que los mantienen recluidos.

Solamente de esta manera podrían llegar a entender los daños que ocasionan a terceros nomás por el simple hecho de no saber respetar lo ajeno.

Porque no se nos hace justo de que aparte de quitar lo que con tanto esfuerzo se obtiene, todavía haya que estarlos manteniendo, para que al rato salgan y vuelvan a cometer los mismos delitos.

LA POLICIA PREVENTIVA acaba de anotarse un éxito más al recuperar recientemente cuatro vehículos con reporte de robo, logrando la detención de tres individuos que al parecer se encuentran involucrados en el ilícito, mismos que ya se encuentran a disposición del Ministerio Público.

Quienes se dedican a realizar este tipo de robos, o bien los desmantelan para venderlos en partes o en el peor de los casos utilizan las unidades para realizar actos delictivos dentro del crimen organizado.

Obviamente existen también quienes se dedican a comprar las partes robadas, mismas que deberían ser detectadas para terminar con ese tipo de mercado.