El Faro


Gildardo García Beltrán.-

Son varios los frentes de guerra cuya actividad, lejos de reducir, se incrementa, situación que francamente desespera, sobre todo porque los mismos obedecen a una sola causa: ¡La corrupción!

Nada de lo que nos ocurre sucedería si el destino de nuestro país hubiese estado a cargo de personas más responsables, con lo cual la distribución de la riqueza nacional se hubiera repartido más equitativamente, no sólo entre quienes ocupan la cúpula en el poder.

Lo que ha originado que ahora estén combatiendo al hambre, la pobreza extrema, inseguridad, justicia social, al secuestro, crimen organizado, narcotráfico y obviamente a la corrupción, entre otras tantas lacras que de años a la fecha hemos estado padeciendo los mexicanos.

Porque ha sido práctica común que quienes llegan al poder piensen que es para enriquecerse, pero no para alcanzar el progreso de una nación que lleva años sumergida en la miseria por culpa de unos cuantos.

Entre los cuales están involucrados los mismos cuerpos policíacos de todos los niveles en donde muchos de ellos siempre han trabajado simultáneamente con el bando contrario por tal de agarrar dinero fácil.

Para nadie es un secreto que entre las fuerzas antagonistas siempre han predominado “los arreglos” para tal o cual cosa, siendo lo más común la concesión de algunas cosas por tal de obtener otras.

Así, mientras el mal interno no sea erradicado, acabando con los mafiosos, con los políticos corruptos, funcionarios inútiles y un pueblo en donde predomine también el consumo de las drogas, difícil será liberar al país de este flagelo.

Tarea en la que estamos obligados a participar siendo más activos para contrarrestar tantos males, para lo cual será necesario recordar algunas de las sabias palabras pronunciadas por Gandhi: El hombre de bien se exige mucho a sí mismo. El mediocre exige mucho de los demás.

CASOS Y COSAS

La carrera de la vida es breve, la de la gloria, eterna. Cicerón.

OBRAS PUBLICAS MUNICIPALES, seguramente esperará a que pase la temporada de lluvias para ponerse a trabajar en el arreglo de calles. Con toda anticipación se le estuvieron señalando los puntos más averiados con la finalidad de que se taparan los malditos baches, pero nada se tomó en cuenta.

Ya con las lluvias encima, aparte de molestos porque dañan la suspensión de los vehículos y originan que se ponchen las llantas, son además un serio peligro, porque tan riesgoso es caer en ellos porque no se ven por el agua, como el tratar de esquivarlos, sobre todo en avenidas en donde los conductores circulan con mayor rapidez, siendo precisamente los motociclistas y ciclistas quienes enfrentan mayores peligros.

YA EN PLENA TEMPORADA DE HURACANES Y CICLONES, debemos estar preparados porque el día menos pensado podríamos vernos inmersos en una situación de peligro. Por lo que conviene estar atentos a la formación de dichos meteoros y enterarnos de sus trayectorias por medio de Protección Civil, la radio y la TV.

MIENTRAS TANTO, debemos procurar también no tirar basura por todas partes, porque la misma es arrastrada por el agua y tapa los sistemas del drenaje, con lo cual estaríamos más expuestos a las inundaciones.

EN EL VALLE DE LAS GARZAS estamos más en riesgo a sufrir afectaciones de esta naturaleza porque de la parte alta bajan enormes corrientes de agua, mismas que arrastran basura, tierra y cuanto pueden, con lo cual se incrementa el peligro de la población.

Seguramente las autoridades están conscientes de ello, pero por más que han prometido, es fecha aun en la que no se ha realizado ninguna obra que tienda a frenar la enorme cantidad de agua que baja de esas partes hacia los distintos barrios de El Valle, siendo los barrios I, II y III los que siempre salen más afectados.