El Faro


Gildardo García Beltrán.-

Brecha sísmica de Guerrero

Generalmente cuando sentimos mucho calor, lo asociamos con la posibilidad de que se registre un movimiento telúrico, posiblemente porque el núcleo de la tierra es pura lumbre, o porque en algunas ocasiones haya coincidido ese estado de cosas.

De ahí que en estos días, seguramente que a más de una persona está moviéndose la idea de que podría registrarse un temblor de gran magnitud, porque vaya que las temperaturas están bastante elevadas.

Pero eso no es nada raro toda vez que México está ubicado en una zona del planeta en la que frecuentemente ocurren sismos y generalmente se ubica a los epicentros en las costas de Michoacán, Guerrero y Oaxaca.

En esa región se localiza el epicentro de los terremotos de 1985, que marcaron al país en más de un sentido, y que intensificaron la investigación científica acerca de los sismos como fenómenos naturales y también los eventos de ocurrencia provenientes de esa zona.

Casi desconocida y de acuerdo con los expertos, en México existe otra importante región sísmica que atraviesa unos 900 kilómetros del territorio nacional. Los científicos la llaman eje neovolcánico mexicano y es un cinturón que va de Este a Oeste, con una anchura de entre 70 y 200 kilómetros, recorriendo desde Colima, Jalisco y Nayarit hasta los límites de Puebla y Veracruz, pasando por ciudades grandes, densamente pobladas como Guadalajara, Morelia, Celaya, Distrito Federal, Toluca, Puebla y Jalapa.

Cabe mencionar que al igual que en el Distrito Federal, en donde desaparecieron algunos lagos como el de Texcoco para darle paso al manchón urbano, en la entidad porteña existen asentados también varios núcleos habitacionales en zonas en donde anteriormente fueron laguna, de ahí que sean más vulnerables a las ondas sísmicas.

Tal es el caso de la colonia Burócrata, en San Pedrito, y algunos puntos de la zona hotelera en Santiago, de ahí la existencia de mayores riesgos en caso de sismos, luego de que las fincas no están construidas sobre tierra firme.

Actualmente hay preocupación porque en la zona conocida como Brecha de Guerrero podrían ocurrir uno o dos terremotos de magnitud ocho o bien dos a cuatro eventos de magnitud 7.8, por lo que la población debe estar informada y preparada, sostiene un investigador.

Aunque en los últimos 100 años varios sismos de magnitud mayor han ocurrido a lo largo de la costa de México, en esa zona no ha ocurrido un sismo de magnitud superior a siete, siendo algo que mantiene inquietos a los científicos. No obstante lo cual, no debemos olvidar que mientras la ciencia tiene un límite, ¡Dios es quien mejor conoce lo que va a suceder, por lo que debemos tener fe en que nada grave ocurra!

CASOS Y COSAS

El hombre que no teme a las verdades, nada tiene que temer a las mentiras. Thomas Jefferson.

LOS DECOMISOS DE MINERAL que se han estado realizando últimamente, dejan de manifiesto que dicha práctica se venía realizando desde hace mucho tiempo en complicidad con las autoridades aduaneras. Para desgracia nuestra, allende las fronteras saben que lo predominante aquí es la corrupción, lo que permite realizar cuanto negocio chueco quiera llevarse a cabo, sobre todo porque son precisamente los funcionarios quienes enarbolan dicha bandera.

LOS INQUILINOS DEL ASILO DE ANCIANOS se encuentran un tanto inquietos porque parece que ahora sí se aproxima la fecha en que habrán de cambiar de domicilio luego de que el nuevo, inmueble ubicado por el rumbo de Salagua, al parecer ya se encuentra listo.

Obviamente la idea no les agrada en lo absoluto, porque dicen que allá quedarán más aislados, mientras que en donde están actualmente, en el Barrio I de El Valle de las Garzas, cuentan con el apoyo inmediato de Protección Civil, la Cruz Roja y en caso de necesitar un albergue en temporada de huracanes, los llevan al Conalep, es decir, todo les queda a tan solo unos cuantos metros de distancia, de ahí que les concedemos la razón.