El Faro


Gildardo García Beltrán.-

Donde existen instalaciones peligrosas puede ocurrir un accidente, a pesar de las medidas de seguridad que puedan tomarse, cabiendo preguntar: ¿Por qué se instalan éstas, como la Regasificadora, pegadas a las poblaciones, cuando se podrían colocar a kilómetros, dentro del mar, o en otras zonas sin núcleos de población? Siendo obvio que lo hacen así porque les sale más barato.

Y la otra pregunta: ¿Por qué el gobierno promociona tanto ese tipo de instalaciones, dándoles de paso el permiso para que se instalen?, la respuesta también es sencilla: A la mayoría de los políticos lo que les interesa es hacer grandes negocios cuando están en el cargo, los peligros que tenga la población es lo de menos, dando muestras con ello de que son unos ventajosos e irresponsables.

De otra manera, nada de eso pasaría, como en el caso de nuestra entidad, en donde también tenemos las instalaciones petroleras en medio del casco urbano, siendo infinidad las veces que se le ha solicitado al Gobierno Federal su reinstalación en otro punto más alejado de la ciudad, pero hasta la fecha siempre han optado por jugarnos el dedo en la boca.

Con toda seguridad están esperando a que algo grave suceda para decidirse a tomar medidas serias; por ejemplo, si el derrame de gasolina registrado hace días, cuando se volteó la pipa que la transportaba hubiese generado algún incendio considerable con el registro de víctimas, a estas alturas ya estarían con las lamentaciones y haciendo planes para que se fueran a otro lado, pero mientras eso no suceda, continuaremos con el mismo problema.

Agravando aún más la situación, está el hecho de que a pesar de tener instalaciones peligrosas no contamos con un cuerpo de bomberos debidamente capacitado ni con el equipo suficiente y adecuado para afrontar contingencias de gran envergadura. Los existentes son voluntarios que por amor al prójimo se han estado sosteniendo desde hace varias décadas sin que nadie atine a mejorarlos.

En cuanto a Protección Civil, también están descapitalizados, sin los suficientes recursos materiales y humanos para poder desempeñar una labor digna, tal y como lo merece la ciudad y puerto más importante del Pacífico, en donde tan sólo la actividad portuaria genera millonadas de pesos, mismos que sin el menor decoro se embolsa la federación.

Siendo tiempo ya de que le pongan la debida atención a una situación de tan vital importancia, ya que está en juego la vida de cientos o tal vez miles de personas nada más por la irresponsabilidad de unos cuantos que se la pasan enderezando al mundo, pero que finalmente nada bueno hacen.

CASOS Y COSAS

Cuanto mayor es el poder, tanto más daña si recae en un hombre malo o necio. Erasmo.

A LOS PELIGROS generados por el hombre, tenemos que agregar los que produce la madre naturaleza. Está a punto de iniciar la temporada de huracanes y ciclones, faltan nueve días para ello. Por lo que se refiere a estos fenómenos, ciertamente se puede seguir su trayectoria, pero imposible evitar las inundaciones que generan, por lo que no tardamos en estar con el Jesús en la boca.

Para lo que de plano somos indefensos, es para los movimientos telúricos, nada podemos hacer cuando se registra un terremoto de grandes dimensiones. La única y mejor opción siempre será encomendarnos a Dios, porque ante situaciones de esa naturaleza, hasta los más poderosos también se ponen a temblar de miedo. Siendo lo más delicado que tampoco se pueden predecir, se presentan en el momento menos pensado.

DONDE LLEGAN LOS CAMIONES de servicio urbano, a la Terminal de Autobuses, para retornar y continuar con su ruta porque las autoridades correspondientes no han querido hacerlos que sigan hasta el fondo de la colonia Fstse, Barrio I de El Valle de las Garzas, trabaja para ellos una persona con capacidades diferentes, lo que le obliga a utilizar un par de muletas. Por lo que harían una buena labor consiguiéndole permiso para que hiciera sus necesidades fisiológicas en los servicios sanitarios del inmueble y no en medio de los carros estacionados metros adelante por la Av. Obras Marítimas, en donde lo puede levantar la policía preventiva por faltas a la moral.