El Faro


Gildardo García Beltrán

MUY SUPERIORES, POLITICAMENTE HABLANDO

Entre las damas porteñas del PAN, Martha Leticia Sosa Govea y Gabriela Benavides Cobos, así como Virgilio Mendoza Amezcua, del Verde Ecologista, existe una enorme diferencia en la forma de hacer política y en el trato a la gente que practica el senador y secretario general del Comité Directivo Estatal del PAN, Jorge Luis Preciado.

Mientras que el senador da muestras de ser jalisciense, porque cuando pierde, arrebata; la diputada local, el diputado federal y la alcaldesa porteña son personas que buscan lo que quieren trabajando, sin afectar ni molestar a nadie, con el añadido de que a ellos sí los quiere la gente, precisamente porque han arrojado muy buenos resultados para quienes los favorecieron con el voto.

Ahora mismo, tiene en el cadalso a 70 integrantes de su instituto político, a quienes amenaza con correrlos presuntamente porque cometieron traición. Pero es él quien se empecina en hacer daño, porque su partido sí los quiere, pero el senador ya se siente dueño de la franquicia blanquiazul en Colima.

A Sosa Govea se presume que también la traicionaron, en su momento, cuando compitió por la gubernatura; sin embargo, se mantuvo ecuánime, sin aspavientos ni revanchismos.

Pero que no se queje Preciado Rodríguez, pues sacó mucho provecho de la inconformidad que predominaba cuando gobernó Mario Moreno Anguiano, razón que lo convirtió en un enemigo competitivo, políticamente hablando, para llegar al salón azul de Palacio de Gobierno, situación que seguramente ya no volverá a presentarse. Lo anterior, aunque busque posesionarse utilizando “francotiradores de la pluma”, inversión que seguramente le debe estar saliendo muy cara, pero qué importa eso, en el Senado gana para eso y más, sin pudor ni sacrificio alguno.

 

CASOS Y COSAS

 

La bondad es la exclusión de todos los defectos y todas las maldades. Simón Bolívar.

EL CASCO URBANO, en Colima capital, es algo así como una pista de obstáculos para el peatón, porque aparte de tener pésimas banquetas en la mayoría de sus calles, las mismas cuentan en un buen número con rampas para que entren y salgan vehículos.

Se entiende que el Ayuntamiento debería corregir tantas irregularidades, pero como son más los que andan a pie que quienes se transportan en sus vehículos, ni cuenta se dan de ello.

Cabiendo citar que últimamente si han modificado algunas de ellas, pero a cuentagotas, porque predominas las antigüedades, ya hasta se parecen al Barrio I en El Valle de las Garzas, aquí en el puerto, en donde de plano existen muchos espacios sin banquetas.

LA TERMINAL de autobuses foránea, también de la capital colimense, es un inmueble totalmente incómodo, sobre todo en época de calor. Lo que la convierte en un horno, ya que ni con ventiladores cuenta.

Para ayudar en algo a los pasajeros que esperan la salida de su autobús correspondiente, deberían de colocar bancas afuera del edificio, en donde por cierto sí sopla casi siempre un viento bastante agradable.