Editorial


PARTIDA CONGELADA

 

La politización y socialización mediática que alcanzó el incremento económico de la partida de previsión social múltiple, que reciben los diputados locales para otorgar apoyos de manera discrecional y sin tener que comprobar los gastos, ya tuvo sus efectos y en la quincena que recién terminó, dicho beneficio ya no se vio reflejado en sus cheques; es decir, la partida fue congelada.

Hubo quienes desestimaron las protestas que algunas personas y grupos sociales realizaron con plantones en la sede Legislativa y en la marcha convocada para tal efecto, pero estas acciones alcanzaron el objetivo de colocarlo como un tema de discusión mediática, logrando exhibir al Poder Legislativo y mostrar a sus integrantes como tribunos sedientos de dinero y que la percepción de la sociedad hacia ellos fuera negativa.

Les falló a los diputados no haber reaccionado a tiempo ni adecuadamente, eso fue determinante para que el tema les pegara, por más que se dedicaron a explicar que el aumento había sido en la partida citada y no en el salario. Guardar silencio y dejar pasar el tiempo fue una estrategia fallida de los legisladores, porque para su mala fortuna la gente no tiene muy claro los temas legislativos y, aunque el incremento sea legal, moralmente es un acto que no deja una muy buena impresión de ellos.

Riult Rivera, legislador del Partido Acción Nacional y presidente de la Mesa Directiva, explicó que hasta que las fracciones que integran el Congreso acuerden qué destino se le dará a la partida en cuestión, no podrán gozar de sus beneficios.

El tema también vino a mostrar que en el manejo de la partida cada legislador es libre de usarlo en lo que desee, lo que contraviene al espíritu de la transparencia, porque al no estar obligados a explicar su gasto, se pude destinar a fines varios, incluyendo personal de apoyo u otros no sociales o clientelares que les ayudan a construir alianzas políticas con operadores rumbo al 2018.

Pero, en contraparte, tampoco se puede negar que dicha partida no sea utilizada en algunos casos para satisfacer carencias. Hay personas que se ven beneficiadas con este tipo de apoyos, pues requieren tratamientos médicos, análisis clínicos, insulinas, diálisis, otros tratamientos clínicos y gastos escolares.

Por la falta de una adecuada estrategia de comunicación por parte del Congreso, se tuvo claro, aunque tarde, que el incremento no fue al salario, sino a la partida citada y que su desaparición dejaría a muchas personas sin recibir apoyo, por lo que si se les reintegra, los legisladores deben hacer el compromiso público de transparentar dicho dinero.