Editorial


SEGURIDAD Y CALIDAD DE VIDA

De acuerdo con lo establecido por la Ley Estatal de Planeación, el gobernador José Ignacio Peralta Sánchez participó en la presentación del Plan Estatal de Desarrollo, mismo que tendrá una vigencia de ejecución hasta el 2021 y reconoció que son, entre otros no menos importantes, dos los problemas principales a los que su administración debe dedicar especial atención: Inseguridad pública y pobreza.

El Plan Estatal de Desarrollo se presenta a la sociedad como un modelo de crecimiento en un entorno negativo marcado por una escalada de violencia que tiene situado al estado en el nada envidiable liderazgo de entidades con más delitos relacionados al crimen organizado.

Recuperar la seguridad es una de las metas en el corto plazo, pero para lograrlo, reconoció el mandatario, se tendrán que realizar inversiones importantes, entre éstas destaca la creación del C5, que demandaría una inversión de un mil millones de pesos.

Alineado a las inversiones en materia de seguridad, también deberán trabajar en otros renglones, como el fortalecimiento de los valores familiares y comunitarios, la prevención del delito y la creación de áreas de oportunidad laboral, sobre todo para los jóvenes, que son los reclutados por el crimen organizado.

La pobreza es otro de los problemas que el Plan Estatal de Desarrollo pretende atajar. El titular del Poder Ejecutivo reconoció que no puede servir de mucho avanzar en otros renglones cuando hay pobreza, falta de alimentación o se obliga a los infantes a trabajar para llevar el sustento. La pobreza es también un detonante que alimenta las filas del crimen organizado y por eso elevar la calidad de vida es una de los fines prioritarios.

Si bien es notorio que el PED denota metas ambiciosas a realizarse en el sexenio, también lo es que el llamado de Ignacio Peralta a quienes será los encargados se cumplirlas ha sido severo en el sentido de que no se deben desviar las energías en otras líneas que estén fuera de los propósitos principales del plan, que fue alimentado por más de 4 mil propuestas y la participación de casi 5 mil personas.

El reto que se echa a cuestas la presente administración estatal no es sencillo, el ambiente social no es el más favorable, pero todos ambicionamos un Colima de paz y tranquilidad, y en ello la participación ciudadana será importante, por lo que cada colimense, desde nuestra trinchera, debemos realizar nuestra parte.