Domingo de Pentecostés


Antonio Flores Galicia.-

La Iglesia recuerda hoy lo referente al Espíritu Santo, lo que Cristo dijo, la doctrina que se tiene de El, lo que nos ayuda y sirve al respecto; que se apareció a los Apóstoles en forma de lenguas de fuego y los enriqueció con carismas; que los envió por todo el mundo a predicar y enseñar; que el que crea y sea bautizado se salvará; que está en los bautizados y les da fuerza para actuar como se debe. Esto y mucho más, a los cincuenta días de la resurrección de Cristo y en gran fiesta de los judíos, a las nueve de la mañana.

Se nos recuerda que la acción de Cristo y su Iglesia, es por la acción del Espíritu Santo; la creación nueva, invisible y espiritual. Nos recuerda lo que al respecto dijo Cristo, para los que tengan al Espíritu Santo: “Mi Padre le amará y vendremos a él, y constituiremos en él nuestra morada”. Piensen cuán grande es esta dignidad de tener en la habitación de nuestra alma la morada del mismo Dios.

Si en nuestra casa entrara alguien muy rico o poderoso, con toda diligencia la limpiaríamos, a fin de que nada pudiese desagradar al huésped. Por eso se nos dice que purifiquemos las manchas del interior, para hacer de Dios la habitación del alma.

Pentecostés, es día quincuagésimo después de Pascua. Se nos recuerda que el Espíritu Santo vive en el corazón de todos los pueblos. Para los que no crean en la doctrina de la Iglesia, les recomiendo que examinen lo que hay cuando no actúa lo espiritual y solamente la materia, cuando una persona en nada tiene en cuenta la ciencia ni la razón, sino solamente la materia, riqueza, bienes, cosas de este mundo. Este domingo de Pentecostés, fue otro domingo como el de la Resurrección, nada fue en “santísimo sábado” de los judíos, a los dies días de la Ascensión del Señor, hacia las nueve de la mañana, estando orando todos los doce apóstoles. Espíritu que en forma de paloma se apareció en el bautismo de Cristo; cubrió con su sombra a María y habló a los profetas.

Hoy se tiene esa presencia del Espíritu Santo, al ser bautizado, confirmado, ordenado sacerdote y consagrado obispo, cuando lo pides. Se tienen interiormente las leguas de fuego cundo vamos a misa. Los discípulos pudieron hablar distintas lenguas; asistían a estas fiestas también “prosélitos paganos que habían abrazado la religión judaica”. Se cumplió lo que el profeta Joel anunció: “En los días del Redentor, Dios derramará su Espíritu sobres los hombres, y profetizarán”. Respecto al “prodigio de las lenguas”, tenemos que Cristo vino a reunir a todos los hombres en una sola Iglesia y juntarlos entre sí a fin de que de nuevo formen una sola familia y un solo pueblo.

Recordemos: El amor une a todas las naciones; con amor podemos hablar a todos los hombres. El don de lenguas es el amor; el sexo no es el amor, hay. Debemos comprender a todos. Qué triste hablar de santidad y que están llenos del Espíritu Santo, y sólo buscan la maldad de los otros, para publicarla y denigrar. El Espíritu Santo, es el Dios del Amor.