Destellos porteños


Salvador Olvera Cruz.-

Desde hace tiempo se ha venido insistiendo en evitar los riesgos que corre la laguna de El Valle de las Garzas, porque la poca atención que se le ha prestado por parte de las autoridades encargadas de su cuidado, no han procedido en la medida deseada y requerida.

De hecho, este espacio lacustre es de suma importancia para el medio manzanillense porque en la medida que se le atienda, al margen de cumplirse con el cuidado del medio ambiente, puede convertirse también en un atractivo turístico.

Debido a la situación en que se encuentra, el presidente del patronato pro construcción del Parque Metropolitano de El Valle de las Garzas, Hugo Herrera Mier, ha manifestado que “si no se draga la laguna, está muerta”, al mismo tiempo que indicó que los canales que se dragaron ya se han azolvado.

Abundando sobre el tema, Herrera Mier dijo que en un documento se dio a conocer al presidente de la República lo que está sucediendo en este vaso lacustre, por lo que Enrique Peña Nieto instruyó a la Semarnat y Conafort intervenir en el caso, esperándose por lo tanto se supere un asunto de suma importancia para el medio porteño.

Asimismo, manifestó que la propia Comisión Nacional del Agua (Conagua) ha determinado que el azolve de la laguna se debe al arrastre de sólidos que se generan en las partes altas y bajas por el canal a cielo abierto, producto de la actividad que desarrollan en la zona alta para extraer material de relleno o mineral, por lo que es importante y necesario que la Secretaría del Medio Ambiente intervenga.

Herrera aseguró que no dragar la laguna para permitir un reflujo natural con las aguas del mar implica “la muerte” de este vaso lacustre que tarde o temprano se convertirá en desierto de arena y lodo.

Cambiando de tema, el domingo anterior, autoridades navales y civiles expresaron su reconocimiento a la labor diaria que desempeñan los marinos mexicanos, al considerar que con ello contribuyen al desarrollo marítimo y económico del país.

El evento citado se llevó a cabo en el marco del Día de la Marina, encabezado por el comandante de la Sexta Región Naval, Arturo David Lendeche Sofán, y el secretario general de Gobierno de Colima, Rogelio Rueda Sánchez, acompañados por el subsecretario de Comunicaciones de la SCT, Ignacio Peralta Sánchez.

En el acto se evocó a los marinos que han perdido la vida en cumplimiento de su deber, y se efectuó un toque de silencio en memoria de todos los hombres y mujeres que han ofrendado su vida en la mar.

En lo relativo a la comunicación aérea al puerto de Manzanillo, cabe mencionar que esta actividad, pese al creciente desarrollo portuario, comercial y turístico, las empresas dedicadas a esta actividad ofrecen servicios muy limitados, resultado de la poca demanda.

Al respecto, se percibe que en el caso de la presencia de hombres de negocios, la poca presencia de éstos y de quienes se desempeñan en los ramos culturales de toda índole, se debe más que nada a la falta de un Centro de Convenciones de primer nivel, en tanto en el campo de la actividad turística, los vuelos aéreos se programan sólo para las temporadas de vacaciones invernales y de verano.

El secretario de Turismo del gobierno estatal, Héctor Sandoval Fierros, ha dado a conocer que la próxima temporada de invierno la aerolínea Delta iniciará operaciones con viajes de Los Angeles a Manzanillo, con tres frecuencias a la semana.

Lo anterior con la finalidad de captar más el mercado de Estados Unidos, señalando que por parte del Gobierno del Estado se sigue trabajando en atraer más visitantes que generen derrama económica, al mismo tiempo que indicó que se contará con varias rutas con Canadá, que fortalecerán la temporada de invierno.

Sobre este caso, dio a conocer que se tienen confirmadas dos frecuencias: Desde Calgary, a partir de octubre; y de Edmonton, con la línea Air Transat, como también un nuevo tour operador, a partir de noviembre, desde Vancouver-Calgary-Manzanillo.

Cabe recordar que la transportación aérea en la entidad y concretamente en Manzanillo, se inició formalmente el primero de agosto de 1937, al inaugurarse el servicio Manzanillo-Colima-DF, con escalas en Coalcomán, Apatzingán y Morelia, bajo la concesión de don Carlos Panini.

Posteriormente se dio la presencia de pequeñas compañías regionales y servicio de taxi aéreo, contándose con vuelos de líneas nacionales e internacionales, situación que se generó en respuesta al desarrollo económico de la entidad y construcción de aeropuertos de carácter nacional e internacional.

Los aeropuertos construidos en Colima en respuesta al desarrollo observado, fueron el Aeropuerto Internacional Playa de Oro, en Manzanillo, el cual fue inaugurado por el presidente de la República, Luis Echeverría, el 16 de octubre de 1973, y el aeropuerto de Buenavista, en el municipio de Cuauhtémoc, que entró en operación el 17 de septiembre de 1987, sin que ambos hayan dado visos del crecimiento y desarrollo esperado.