Destellos porteños


Salvador Olvera Cruz

Paralelamente al desarrollo portuario, comercial, industrial y turístico de Manzanillo, se han presentado problemas para la población dedicada a la pesca, como también para los salineros de Cuyutlán, generados por razones y motivos que van desde resultados de obras para el desarrollo marítimo así como a fenómenos naturales.

En el caso particular de los salineros, vale recordar que la sal de Cuyutlán, en el marco de la historia del mundo, es un producto que siempre ha sido necesario para la supervivencia humana, porque desde la antigüedad los señores dueños de la tierra y los gobiernos utilizaban la sal para ejercer su poder, ya fuera como arma o un medio para obtener beneficios.

En México, a finales del siglo XVIII, Cuyutlán producía anualmente hasta 30 mil cargas que eran llevadas a lomo de mula desde Colima hasta lugares tan distantes como Guanajuato, Taxco y la Ciudad de México para su manejo comercial, consumo de la población y para la producción de plata, principal producto y soporte de la economía de entonces.

Con respecto a los salineros de Cuyutlán, se sabe que año tras año llegan a las salinas los hombres con sus familias, trabajando de cuatro a cinco meses; las actividades se inician rastreando la tierra salitrosa heredada con un instrumento llamado gata, para luego construir un filtro o pozo y la era.

La temporada de zafra de las salinas es de febrero a junio, terminando cuando caen las primeras lluvias de temporal, con las que se llega la hora de recoger herramientas y casas provisionales para emigrar a sus hogares ubicados en Colima, Villa de Alvarez y Manzanillo, donde se emplean en diversas actividades.

En respuesta a lo anterior, nos encontramos que en el presente año, con motivo de las lluvias prematuras y falta de regulación de la compuerta que divide a los vasos 2 y 3, así como la necesidad de desazolve de la Laguna de Cuyutlán, se vio muy reducida la explotación de sal, situación que afecta el sustento de cientos de familias.

Como resultado de lo anterior, los productores de sal advirtieron que las condiciones en que se encuentra la Laguna de Cuyutlán pone en riesgo las actividades pesquera y salinera, consecuentemente, la rentabilidad de sus fuentes ocupacionales.

Destacó que este año ha sido devastador para los salineros, ya que sólo lograron sacar 16 mil toneladas, cuando en los anteriores llegaban a una producción de 40 mil.

Alberto Gutiérrez Andrade, representante legal del grupo Proposal, manifestó que ello se debe a que la compuerta que regula los niveles de agua en el vaso 3, y que fue colocada por una empresa particular, ha ocasionado inundaciones en las eras que pertenecen a 27 salineros.

Aunado a esto, dijo, la Laguna de Cuyutlán requiere que se desazolve y se cuide para que siga siendo la fuente de trabajo para salineros y pescadores. Además, pidió la intervención inmediata de las autoridades del medio ambiente y diputados federales.

Señaló que debido a la situación que enfrentan, este año pudieron trabajar solamente dos meses, afectando los más de 400 empleos que se generan en el vaso 3, más una cantidad casi similar del vaso 4.

Asimismo, valoró que las pérdidas superan los 10 millones de pesos, por lo que pidió a la Secretaría del Medio Ambiente y Semarnat, así como a los diputados federales, realizar acciones que mantengan viva y productiva la Laguna de Cuyutlán.

Por último, recalcó que los temas ecológicos son de vital importancia para no dejar morir el vaso lacustre, “pero también debido a las actividades productivas que se generan como la pesca y la sal, que pasan por un grave problema.

Sobre el mismo tema, los pescadores del vaso 2 pidieron a los diputados locales de Manzanillo su intervención para que se les paguen las indemnizaciones que se les prometieron, o que cuando menos se limpie y desazolve el cuerpo lacustre.

Para ello, solicitan que el Congreso del Estado envíe un exhorto a la Presidencia de la República, a fin de que la SCT pague la indemnización o retire las toneladas de escombro que se arrojaron.

Lo anterior lo dio a conocer Juan Campos, presidente de la Federación de Cooperativas Pesqueras, quien reiteró que si la SCT no cubre la indemnización, que al menos desazolve el vaso 2 para que retomen su actividad pesquera.

Abundando sobre el caso mencionó que se había acordado una indemnización, pero al no tener una respuesta del Gobierno Federal, consideramos poco probable que se les dé, por lo que piden se limpie la laguna.

Asimismo, indicó que el fin de semana anterior, los diputados locales de Manzanillo fueron a hacer un recorrido para ver las condiciones de este vaso de la laguna, por lo que los pescadores aprovecharon la oportunidad de solicitar que el Congreso local haga un exhorto a la Presidencia de la República y que tengan su área limpia y se pueda reactivar la actividad pesquera.

Recordó que los pescadores han sobrevivido con las despensas que les ha dado el Ayuntamiento de Manzanillo y por otras actividades que realizan para el sostenimiento de sus familias.