Destellos porteños


Salvador Olvera Cruz.-

Tomando en consideración que por su ubicación geográfica, la ciudad y puerto de Manzanillo año con año enfrenta la presencia de ciclones y depresiones tropicales, como también de movimientos telúricos, resulta importante que las instancias de gobierno involucradas tomen las medidas pertinentes, a fin de proteger a la población de los riesgos que ello conlleva.

En ese apartado de riesgos, la comunidad porteña ha señalado que las instalaciones de Pemex lo son también, pues los energéticos ahí depositados no dejan de ser un riesgo palpable para la comunidad, tomando en cuenta el incremento demográfico de la ciudad y también el de combustibles que ahí se almacenan.

En los hechos, estas instalaciones representan también un riesgo para Manzanillo como destino turístico, porque el complejo riñe con la seguridad que los paseantes buscan, debido a que durante un siniestro podrían verse afectados.

Al respecto, en el curso de la presente semana, el Cabildo aprobó por unanimidad un exhorto a los diputados federales y senadores por Colima, para que gestionen los recursos necesarios y se reubiquen las instalaciones de Pemex del Centro Histórico.

El presidente municipal ha expresado que la terminal marítima de Pemex podría reubicarse en el Vaso II de la Laguna de Cuyutlán, declarada como zona industrial-portuaria.

Abundando sobre el tema, Virgilio Mendoza indicó que hacia esta zona se está enfocando el crecimiento industrial-portuario de Manzanillo, en la que se localizan ya varias industrias como la Termoeléctrica, Regasificadora, Gas Z y Global Gas.

Igualmente, manifestó que una de las ventajas de cambiar las instalaciones a la Laguna de Cuyutlán es que ya se cuenta con un canal de navegación seguro y amplio para la entrada de buques.

Sin duda, el cambio de dichas instalaciones resultan positivas y benéficas, por la conveniencia estratégica de las operaciones de Pemex y de toda la industria energética y portuaria, al generarse la de la tranquilidad y seguridad de los habitantes y comerciantes del Centro Histórico, pero también de quienes nos visitan al puerto.

Asimismo, en paralelo a la reubicación de dichas instalaciones, se tiene proyectado aprovechar el muelle para dar vida a un corredor turístico, donde las familias puedan caminar y realizar diversas actividades, al margen de regresarle su belleza al Centro Histórico.

Para concretar lo anterior, sólo resta que nuestros legisladores federales se aboquen a la atención del caso, porque los beneficios que representa para los diferentes sectores de la población resultan más que importantes.

Sobre el impulso y desarrollo turístico de Manzanillo, en esta semana se manifestó el director corporativo turístico Isla de Navidad, Eduardo de Lima, quien considera que Manzanillo requiere una renovación de este sector, procediendo a llevar a cabo un trabajo en equipo, a fin de que sea competitivo a nivel nacional e internacional.

En su momento manifestó el impulso que el Gobierno del Estado de Colima está canalizando al sector hotelero y turístico, considerando un acierto del secretario de Turismo estatal, Héctor Sandoval, convocar a reuniones a los hoteleros a fin de involucrarlos y escuchar sus demandas.

Al respecto, ponderó que de esa forma se podrá ser más competitivo en un mercado nacional y mundial, de ahí la importancia de imprimir más dinamismo al trabajo que se viene realizado. Advirtió que no se debe ver como un asunto político, sino como un quehacer empresarial que debe ir de la mano con el Gobierno del Estado, aunque sea con paso lento, pero firme, constante en los esfuerzo de promoción turística que requiere este destino.