Desde el malecón


Víctor Manuel Martínez.-

En medio del caos ocasionado por las obras del Portal API, para colmo de males, y a pesar de que ya había un acuerdo al respecto que data de la anterior administración municipal, el ferrocarril está pasando en horas pico todos los días, lo que hace intransitable el centro, pues se forman grandes hileras de autos saliendo del área, que van desde El Tajo hasta la calle México, más allá del Hotel Colonial.

Y no vaya usted a creer que esto sucede a las 11:00 de la mañana, sino a las 3:00 de la tarde. Exactamente cuando la mayoría de los trabajadores se trasladan a sus casas por ser la hora de la comida. En esos momentos es cuando salen los trabajadores del Ayuntamiento, por ejemplo.

Hay montones de carros particulares saliendo del antiguo casco urbano con rumbo al boulevard, y las personas se arrebatan los pocos taxis que pasan desocupados.

Todo este tráfico extra por ser hora pico, se agrega al transporte urbano y la zona se vuelve intransitable, pues mientras las obras impiden el rápido flujo automovilístico, es en esos precisos momentos cuando al tren se le ocurre pasar, y desde luego que no es una ocurrencia, pues los movimientos ferroviarios en un puerto como el nuestro, son programados perfectamente.

Sin embargo, esto no debería ser así, no sólo por lógica, sino porque se hizo un acuerdo al respecto, para que el tren no pasara por la ciudad en las horas pico, y el hecho de que ya estemos en otra administración municipal no le quita validez a los acuerdos establecidos, vamos, ni siquiera que se hubieran hecho de palabra, que no fue el caso.

El paso de los largos convoyes también se da a las 7:00 de la tarde, cuando nuevamente se repite el panorama de las 3:00 de la tarde, ocasionando otro problema a la ciudad. Si ya estamos padeciendo una obra que la mayoría de los manzanillenses no quería que se hiciera así, porque preferíamos mil veces que se hiciera por Tapeixtles, lo cual era ya un proyecto formal, todavía que lo aceptamos bajo protesta, como se dice, nos agregan la molestia de mandarnos los largos convoyes del tren a las 3:00 y a las 11:00. No se vale.

Así como importa el puerto, también les debe importar la ciudad. No puede ser que la colapsen de ese modo. Hay horarios en que podrían salir esos largos convoyes sin causar tanto problema, si hubiera conciencia y sentido común.

La programación y armado de los convoyes del tren no es algo que se hace al aventón, sino que es algo que se estudia y analiza, para hacerlo de la manera más fluida y eficiente, por lo que es un error a todas luces el que se estén eligiendo estos horarios tan impropios.

El saber programar los movimientos del tren de acuerdo a los horarios y condiciones urbanos, se llama convivencia puerto-ciudad, que es un tema en el cual, por lo visto, nos falta mucho por avanzar. En la balanza, la inclinación está totalmente del lado del puerto.

Se deben acelerar los trabajos, y la verdad es que no se puede entender que el Gobierno Federal, el responsable de estos trabajos a través de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, el cual se supone que es uno de los principales proyectos del actual sexenio, no haya finalmente traído el moderno taladro gigantesco que se supone que se iba a emplear para hacer rápidamente el túnel, como se mencionaba cada que se explicaba cómo serían estos trabajos, comparándose con los del Canal de la Mancha, entre Inglaterra y Francia, y en cambio, se está haciendo el túnel ferroviario casi a pico y pala, avanzándose lentamente.

Recordemos que Manzanillo es el principal puerto del país, y por tanto, esta obra del Portal API Manzanillo tiene repercusión internacional, y no se vale que se diga que no se trajo el taladro por su alto coste. La obra vale el gasto. Manzanillo lo vale por todo lo que le da a la federación.