Desde el malecón


Víctor Manuel Martínez.-

Excelente idea de nuestro alcalde aprovechar las numerosas edificaciones y predios abandonados que hay en los sectores para convertirlos en sitios de interés público, tanto para el esparcimiento de los porteños como, principalmente, para que se exploten turísticamente.

Habría que añadir a ésta, aunque pienso que ya estará contemplado, que también hay muchas edificaciones sin uso en la parte llana de la ciudad, y esto desde hace muchos años, principalmente por daños sísmicos.

Esto es algo que tiene experiencias probadas en otros destinos turísticos, como en Guanajuato, donde las visitas a los cerros por los grupos de turistas son cosa común, de todos los días.

Aquí en nuestro Manzanillo, al contar con tan hermosas bahías, como la de Manzanillo y la de Santiago, así como la laguna, las vistas desde la parte alta son magníficas, inolvidables. La diferencia con Guanajuato estribaría en el clima, porque mientras allá es seco y en ocasiones frío, aquí la mayor parte del tiempo es caluroso y húmedo, por lo que pensar en andar escalando cerros no es una propuesta tan halagadora para mucha gente, especialmente visitantes, y más si son de edad avanzada. Por lo mismo, creo que sería conveniente combinar esta propuesta con la de los teleféricos.

Se sabe que hay varios listos para su instalación, y aunque es una propuesta que ha manejado Sergio Sánchez Ochoa, de extracción política diferente a la de nuestro actual alcalde porteño, creo que eso es algo fácil de superar, cuando se piensa en el beneficio de los manzanillenses en una de sus vocaciones más importantes, como es la del turismo. También se podría complementar con la carretera panorámica que se ha sugerido, como alguna vez dimos a conocer con todo un estudio realizado al respecto por el Arq. Maximiliano Ley Navarro.

Claro, todo esto sin hacer a un lado la opción de subir a pie, que es muy sana, y que desde ya, sin pensar en atractivos culturales, turísticos o de esparcimiento, muchos porteños siguen todos los días, al ir a correr o caminar hacia la parte alta, costumbre positiva que hemos escuchado que ha estado promoviendo entre los integrantes de la actual administración municipal, el alcalde Virgilio Mendoza.

Esta misma disposición de visitar estos lugares creo que ha sido la que le ha dado esta perspectiva a nuestro presidente municipal, porque al ir a la parte alta de los sectores de la ciudad, se toma conciencia de muchas cosas que pasamos por alto cuando no conocemos esta cara del municipio. Porque, aun cuando ya muchos porteños se han ido a vivir a El Valle de las Garzas, Salagua y Santiago, todavía son muchísimas las familias que pueblan los cerros de la ciudad, conocidos como sectores, quienes enfrentan problemáticas cotidianas como la dificultad de gozar de los servicios elementales, e incluso en muchas ocasiones no ha podido aun legalizar la pertenencia de los terrenos en que viven.

También sería bueno ver la manera de prolongar la Calle Nueva, Pino Suárez, para conectarla con la parte de El Vigía, por encima de la parroquia de Guadalupe, pues por la ubicación de esta edificación la calle no tiene salida y se convierte en un callejón.

Qué bueno que se les dé más importancia a los sectores de la ciudad, pues ahí viven muchos ciudadanos, y también son lugares que tienen muchas bellezas que mostrar y oportunidades para desarrollarse. Y todo lo que sea para reactivar el Centro Histórico, bienvenido.