Desde el malecón


Víctor Manuel Martínez.-

Es reconfortante saber que nuestro alcalde, Virgilio Mendoza Amezcua, ha sido nombrado “El presidente municipal del deporte”, distinguiéndolo por su trabajo en esta área que lo diferencia de sus anteriores en el cargo, así como de los demás alcaldes de la entidad y la región; y todavía más valor tiene este título, cuando viene de los propios deportistas.

Ellos mejor que nadie saben si las decisiones del primer edil han sido o no en beneficio de su actividad, y, cómo no serlo, si de todos es sabido que el propio Virgilio Mendoza es deportista.

He escuchado que practica basquetbol, deporte que practiqué por muchos años y sé que es una actividad muy completa, por combinar carrera con salto, y al ser llamado “el deporte ráfaga”, ya nos podemos dar una idea del nivel de ejercitación que otorga a quienes lo practican de forma cotidiana, y más a alto nivel, como el presidente, quien informan que juega en dos equipos durante la semana, sin descuidar sus funciones inherentes al cargo.

También sé que ha estado fomentando entre sus colaboradores en el gobierno municipal el subir una vez por semana a la punta del Cerro de la Cruz, paseo atlético muy gustado por los porteños, quienes más de una vez en nuestra vida hemos hecho, y sabemos lo pesado que resulta hacer la escalada, pudiéndose apreciar desde la punta unas vistas panorámicas insuperables de nuestra ciudad.

La visión de un deportista metido en la función pública se puede demostrar al tener la iniciativa de hacer una unidad deportiva de gran calidad en una zona donde pueden confluir deportistas de varias colonias llenas de jóvenes y adolescentes, como es el nuevo complejo en la 16 de Septiembre, anteriormente una bodega de servicios públicos y más atrás el rastro municipal.

Anteriormente, en estas colonias había mucho pandillerismo y drogadicción, ante la falta de alternativas para divertirse sanamente y canalizar las energías propias de la juventud, y me refiero a Bellavista, Benito Juárez, 16 de Septiembre, Las Joyas, Banrural, Sector 9, 8 y 7 y Burócrata.

Los resultados positivos ya se están viendo, porque recientemente supimos de algunos campeonatos intercolonias que se han realizado ahí, y en mi barrio, La Parota, de San Pedrito, he podido ver cómo en la tienda de abarrotes de la colonia, que atiende la presidenta de la misma, hay un enorme cartelón que muestra orgullosamente una fotografía del equipo infantil de futbol de San Pedrito que ganó el torneo realizado en estas nuevas canchas.

La unidad también tiene aparatos para hacer ejercicio y pista para correr, además de juegos infantiles para los más chiquitos, por lo que se puede decir que son instalaciones de calidad. El deporte es importante, porque saca las frustraciones, la ira contenida y malas actitudes, enfocándolas en una actividad exhaustiva para el físico, que hace que luego venga una paz mental y mayor claridad para las ideas.

El deporte es convivencia y de la sana, porque en nuestras colonias hay a veces convivencia, pero de la mala; para beber, drogarse o delinquir. El deporte nos hace más competitivos y, cómo dice el dicho: “Mente sana en cuerpo sano”.

Cuántos jóvenes broncudos, violentos, groseros, vulgares y bravucones no hay, como si fuera una moda o una plaga, y esto es porque no hacen deporte ni se edifican en la cultura.