Desde el malecón


Víctor Manuel Martínez.-

Sería importante que se gestionara la instalación de fábricas manufactureras, maquiladoras, en las afueras de nuestra ciudad, para de esta manera aprovechar la cercanía con el puerto para hacer un paquete completo que ofrecer para atraer inversiones.

Porque, a pesar de tener la mejor terminal marítima de México y una de las principales de Latinoamérica, las zonas industriales del país están retiradas, lo que hace que aumenten los costos por los traslados, y eso repercuta en el precio final, y no nos haga tan competitivos en relación a puertos en otros países, que cuentan con áreas manufactureras cercanas a la terminal marítima en cuestión.

Creo que se debería dar prioridad a este tipo de inversiones, en vez de a otros giros de producción más contaminante, como ha sucedido en el pasado, y de esta manera, con la ventaja que tenemos por la cercanía a Estados Unidos, tratar de ganar posiciones frente al avasallador gigante rojo asiático que es China, seguido de Japón, Corea del Sur y los tigres del sudeste asiático que, pese a su alta tasa de productividad, están al otro lado del Pacífico, y eso les afecta en cuanto a los tiempos y los costos.

Sin embargo, Manzanillo, proporcionalmente desde luego, tampoco tiene cerca a los principales centros de producción manufacturera del país, desde donde se tienen que traer las mercancías para exportación a través de largos viajes por carretera de cuota en tráileres de doble remolque, con altos costos de combustible, peaje, tiempo y seguridad, por accidentes y asaltos, muchos de los cuales, por cierto, viendo la oportunidad, son autorobos, perpetrados por los propios conductores, ayudados por algunos compinches que aprovechan los largos trayectos carreteros que se tienen que cruzar para llegar hasta nuestro puerto.

En ferrocarril, por su parte, desciende la inseguridad, pero el traslado es más lento, y como todos sabemos, en este mundo del comercio internacional: “The time is money” (El tiempo es dinero). Nuestro puerto comercial es muy exitoso, pero puede serlo aún más, sin avasallar desde luego a la ciudad, que es lo que ha sucedido en las últimas décadas; por lo que, en reciprocidad, esperamos verlos más activos, más participativos en obras que compensen los daños y afectaciones que le han causado a nuestra ciudad.

Ellos son los que deberían de hacer la carretera alterna a la parte alta del municipio, porque es por ellos, por el alto ingreso de tráileres que tienen a su recinto, que ha colapsado la buena carretera que existe hacia esa zona.

Ellos debieran ampliarla, pavimentarla y dejarla de primera categoría, para que la usen todo tipo de automotores, y el ayuntamiento solamente colaborar con ellos, pues en el puerto interior se generan los recursos necesarios para hacer grandes obras, y una buena parte de éstas deben destinarse a nuestra ciudad, que tenemos que soportar sus molestias.

Son ellos los principales interesados que debiera haber en que se haga el Parque Metropolitano del Valle de las Garzas, porque es por su intervención sin una planeación adecuada a lo largo de los años, principalmente desde la década de los 70’s, que tenemos problemas ambientales que antes no teníamos.

Y así, las inversiones que se requieren para que el puerto crezca y el municipio se beneficie, deben de hacerse de ahora en adelante con una excelente planeación, que sea todo sustentable, para no caer en los errores del pasado, en que se afectó tanto a la flora, la fauna y el medio ambiente en general, en muchos de los casos, de manera irreversible.