Desde el malecón


Víctor Manuel Martínez.-

Hace unos días recibí un correo electrónico con una presentación en PowerPoint muy interesante y que tiene mucho de verdad. En este trabajo anónimo, se menciona que ha surgido una nueva edad en la vida del hombre, y es aquella que va entre los 60 a los 65 años de edad, más o menos, y en algunos casos hasta los 80, etapa a la que, creo, hasta ahora no se le ha puesto nombre.

Recuerda el autor de esta presentación tipo diapositiva que hace algunas décadas, al comenzar a ser los niños más grandes y más despiertos, se creó un nuevo apartado cronológico, que es la adolescencia, la cual es la etapa que está en medio de la niñez y la juventud.

Anteriormente, de la niñez se pasaba con suavidad a la juventud, al llegar a los 17 ó 18 años, que es la mayoría de edad. Pero llegó el momento en que ya no se podía seguir pensando que un chavo de 13 ó 15 años seguía siendo un niño. Hoy se estipula que la adolescencia empieza entre los 12 ó 13 años de edad, y termina a los 18, en que se dice que empieza la juventud, aunque las etapas en la vida de una persona son indefinidas, porque están en la mente, más que en el físico.

Igualmente, antaño se hablaba de la tercera edad, vejez o ancianidad, como una etapa que empezaba a los 60 años de edad. Cuando alguien abandonaba los 50’s parecía que la vida se acababa, pues ya no se encontraba trabajo, oportunidades ni espacio en ningún sitio, por lo que, mentalmente, la persona se sentía acabada y entraba en una fuerte depresión.

Cuando se estipuló que la edad para jubilarse se movía a los 65 años de edad, mucha gente se molestó, porque se decía que era para no dar ese beneficio, pues las personas iban a morir al poco tiempo de dejar de trabajar, sin disfrutar de su jubilación. Así parecía.

Sin embargo, se ha dado un fenómeno que considero muy positivo, y es que hoy se ha creado una nueva etapa en la vida de los seres humanos, y es algo que puedo ver a diario aquí en Manzanillo, y es que las personas a los 60 años ya no se ven como viejos, ni decrépitos, ni acabados. Hay muchas personas a esta edad, muy sanas y activas.

Se arreglan mucho y hacen ejercicio, por lo que están muy lúcidas y optimistas. Tienen muchos planes y proyectos, y encuentran espacio en la sociedad para llevarlos a cabo. Algunos de ellos andan incluso de novios, cuando están solteros o viudos, y hasta hacen planes de boda. Los que han terminado su vida laboral, se aprestan a iniciar un negocio ambicioso, y como tienen más tiempo libre que antes, frecuentan a sus amigos en alegres reuniones, y hacen los viajes que antes no pudieron realizar.

A los 70’s, incluso, hay muchos porteños que parecen cincuentones de hace 20 años. Andan vestidos a la moda y manejan sus propios automóviles. Traen su celular, su laptop y tienen sus computadoras. No se les puede ya llamar ancianos, viejitos, ni venerables abuelitos.

Verdaderamente es una edad nueva que ha ido surgiendo, porque las percepciones acerca de nuestra vida también están cambiando, y esto me parece muy satisfactorio y alentador. Pareciera que la vejez se ha recorrido, para empezar a los 80 años, y ser una etapa muy corta.