Desde el malecón


Víctor Manuel Martínez.-

Estamos en un momento estratégico en lo comercial-portuario, ya que, al tener más seguridad que otros puertos del litoral mexicano y estar en una ubicación mejor del continente para comerciar con los máximos puertos norteamericanos, que son Long Beach y Los angeles, en California, se avecina sin duda un nuevo crecimiento en exportación e importación de cargas, principalmente tipo TEU, a nuestro vecino del norte.

Es entonces cuando sería muy prudente volver a moverle para que las participaciones que recibe nuestro municipio por su actividad principal, que es la portuaria, siendo la principal terminal de esta modalidad en la República, se incremente de forma significativa, lo que sería algo de mucha justicia.

La oportunidad la pintan calva, pues aunque China sigue produciendo y comercializando en grandes cantidades, su lejanía de las costas norteamericanas ha ido incidiendo para que los ojos empiecen a voltear nuevamente a México, y ya se habla de reinstalar en el país las maquiladoras y manifacturas que desde hace unos 20 años nos habían abandonado para irse al gigante rojo, y también a La India, Corea del Sur, Taiwán y otras naciones asiáticas, principalmente de las conocidas como los tigres asiáticos.

Seguramente más de alguna maquiladora se estará instalando en nuestra entidad en los próximos tiempos, y hay que cuidar la calidad, para que no pase como en la Segunda Guerra Mundial, cuando toda la industria del vestido se detuvo en USA, para reconvertir toda fábrica y planta a la industria bélica, y entonces se encargó la hechura de ropa para los norteamericanos a México; pero desde aquí se les mandó ropa de tan mala calidad, llena de defectos, que al poco tiempo reconsideraron y nos quitaron ese beneficio, desaprovechando esa gran oportunidad, que pudimos haber consolidado.

Sin embargo, debido a la mano de obra más barata, para el período entre los años 60’s hasta los 80’s, muchas empresas manufactureras se instalaron nuevamente en México para fabricar para Estados Unidos, y era el caso de la famosísima empresa Levi’s, líder en fabricación de pantalones jeans o vaqueros, además de otras prendas. Pero, cuando se dio el surgimiento abrumador de la gran potencia comercial que es China, estas empresas nos abandonaron de la noche a la mañana, perdiéndose dinero y fuentes de empleo.

Hoy, nuevamente las aguas regresan a su nivel, porque a pesar de que estas fábricas en China tienen mano de obra casi al nivel de esclavitud, con salarios y horarios desalmados, el alto costo de los combustibles, siempre en aumento, no hace tan costeable este comercio, pues tiene que recorrer una gran distancia a través del Pacífico para llegar a su destino en los Estados Unidos. Y como queriendo confabularse todo a favor de Manzanillo, en la comisión federal marítima norteamericana, encargada de ese sector comercial, se colocó al frente a un mexicoamericano, Mario Cordero, muy conocedor de la realidad de nuestros puertos, quien ya ha señalado que China perderá prioridad en el comercio marítimo y en la instalación de nuevas manufactureras por el costo de los combustibles, y señaló que se están volteando los ojos hacia los puertos mexicanos de Mazatlán, Lázaro Cárdenas y Manzanillo.

En los dos primeros casos, la inseguridad les hace perder puntos, además de que en el caso de Mazatlán, su ubicación, obstaculizada por la península de Baja California para una conexión más directa, le hace perder otros puntos adicionales.

Es por eso que Manzanillo es el puerto principal que emerge para reemplazar a China en el comercio con Estados Unidos. Esto nos beneficiará como terminal y a la federación, desde luego, pero Manzanillo como municipio debe buscar con anticipación que se aumenten las participaciones que recibamos, la tajada del pastel que nos llevemos, que se nos regrese más de lo mucho que generamos, para que no sea como siempre, que somos los que menos vemos de todo lo que se logra, si acaso las molestias.