Desde el malecón


Víctor Manuel Martínez.-

Hay muchos pretextos para no hacer bien las cosas y es una constante que cuando hay un error, se trate de culpar a otros por ello, eso es algo que lo vemos en Manzanillo y en cualquier lugar.

Esto lo traigo a colación en relación al partido de la Selección Mexicana de futbol contra los Países Bajos en la Copa Mundial que se celebra en Brasil. Yo tengo una opinión diferente a lo que generalmente se está diciendo, y es que para mí sí fue un penal clarísimo el que le hicieron a Arjen Robben al final del partido, pero más que esto, hay otras cosas que señalar.

¿Por qué perder el partido en los últimos minutos? Robben no estaba solo ni en posición franca de gol, y como se sabe que a un delantero no hay que tocarlo en el área, ¿por qué no dejarlo solo y marcarlo de lejos? Se tenía que haber hecho un marcaje de zona y no personal.

¿Por qué escudarse en un error arbitral para no reconocer que se perdió en la misma instancia que siempre? Quizá porque entonces se iba a tener que decir que se perdió por un error de Rafael Márquez, favorito de la afición, que estaba jugando su cuarto y último Mundial, y entonces su historial quedaría manchado por haber tenido la responsabilidad de la eliminación, por cometer una tontería en los últimos minutos, cuando estaba todo listo para irse al alargue.

Ya en el anterior partido le perdonaron una expulsión clarísima a nuestro capitán. En todo el mundo, a excepción de en México, no hay clamor de injusticia en la eliminación de nuestra escuadra, a excepción de alguna voz aislada. En el colmo de querer fabricar excusas, se ha tergiversado burdamente unas declaraciones de Robben, en las que acepta que un posible penal en el primer tiempo no existió, porque se tiró buscando engañar al árbitro; pero que en el segundo caso sí fue penal; esas fueron sus palabras.

Como todos los delanteros, cuando Robben recibe la zancadilla en el área en el último momento, afloja al cuerpo y exagera lo más que puede para convencer al árbitro de la falta, pero para mí sí existió, al igual que para muchas personas; pero, claro, no en México.

¿Pensar que sí fue penal lo hace a uno menos nacionalista? No, pero siempre es mejor aceptar los errores que excusar, y buscar pretextos. Fue un error defensivo, y más precisamente, de Rafael Márquez, por eso nos quedamos fuera, pues sí Márquez lo sigue marcando, auxiliado, como era el caso, por varios mexicanos más, Robben iba a tener que sacar el balón del área para que su equipo buscara otra opción, que por cierto era tal vez la última, pues el tiempo normal del partido estaba agotado.

Pensar así sólo nos lleva a culpar a los maestros en las escuelas cuando reprobamos; a la fuerte lluvia cuando el drenaje colapsa; a tal o cual partido político porque no progresamos, etc. Pudiera ser que en algún caso sí fuera así, pero lo malo es cuando ya se nos hace costumbre echarle la culpa a otro, y no aceptar nuestras responsabilidades.