Desde el malecón


Víctor Manuel Martínez

En Manzanillo tenemos una gran obra de arte poca difundida ante el turismo y que incluso pocos porteños mismos conocen, me refiero al mural de “Hernán Cortés en Salagua en 1585”, es un mural ubicado dentro de la escuela primaria Rafael Ramírez, en el centro de Manzanillo, a una cuadra de la calle México, la principal del casco urbano.

Esta escuela de dos pisos, actualmente al igual que la gran mayoría de las que se ubican en el antiguo casco de la ciudad, tienen poco padrón de alumnos, y año con año va bajando, por lo que la mayoría de planteles han tenido que dejar un solo turno, la razón es que la mayoría de las familias manzanillenses han ido abandonando el centro como lugar para vivir, y se han mudado al nuevo Manzanillo, donde están las múltiples colonias con viviendas de interés social y nuevos fraccionamientos del Valle de las Garzas para allá, hasta Chandiablo y sus alrededores.

El uso del centro ha dejado de ser habitacional, pues pocos somos los que aun vivimos en esta área, y los que lo hacemos no en casa propia, sino en departamentos de renta, que van pasando día con día a ser comerciales, y por tanto, tampoco hay nuevos niños que vayan a la primaria en las muchas escuelas que hay en esa zona antes tan poblada, entre ellas la Rafael Ramírez, la del mural en mención.

Carlos Escobar León es uno de los grandes pintores que destacaron en la historia de nuestro puerto, junto a Hilario Zapién y Enrique del Castillo, a los que algunos agregarán a Felipe Vázquez Aréchiga, por lo que ésta, su mejor obra, realizada en el significativo año de 1959, antes del fatídico ciclón, es histórica para nosotros los porteños de corazón, que, sin embargo, por la labor educativa que se realiza en esta escuela, a pesar de sus pocos alumnos, rara es la vez que podemos apreciarla, y mucho menos de cerca.

Actualmente se encuentra recién remozada, trabajo a cargo del pintor Melchor Alvarez, en lo que fue la segunda remodelación que la pintura recibe, pues la primera se hizo en la administración de Martha Leticia Sosa Govea.

A principios de la actual administración oímos una muy buena propuesta por parte del regidor Sergio Sánchez Ochoa, quien señalaba que se debería hacer una reorganización de escuelas primarias en el cada vez más despoblado Centro Histórico, para que de varias escuelas se hiciera una sola, y las que quedaran libres se pudieron usar con otros fines más provechosos, tomando en cuenta que en Manzanillo tenemos pocos espacios libres para la cultura y la recreación.

Así es que sería muy conveniente que la escuela Rafael Ramírez dejara de trabajar como una primaria para pasar a ser un museo, teniendo el mural de “Hernán Cortés en Salagua”, obra del maestro Carlos Escobar León, como ancla para organizar en torno a él un proyecto museográfico de calidad, que atraiga al turismo nacional y extranjero, y que eleve la cultura y fortalezca las raíces de los manzanillenses.

No sería nada difícil acondicionarlo, y todo sería cuestión de hablarlo entre las dependencias involucradas para reasignar a los estudiantes y el personal docente, y tendríamos un buen espacio para hacer de Manzanillo un lugar más interesante y atractivo.

Es una idea plausible, que dejaría muy buenos dividendos, y ahí dejo la propuesta al cumplir el querido mural porteño 55 años de existencia.