Desde el malecón


Víctor Manuel Martínez.-

Nunca habíamos tenido un Manzanillo tan contaminado, industrializado y feo. Al parecer se ha renunciado a la vocación turística, porque nuestra imagen como ciudad es pésima y si hay promoción de nuestro destino, no es apreciable por ningún lado.

En nuestro municipio, por dondequiera se ven obras, pero al parecer ninguna es de carácter turístico. No somos un lugar atractivo para visitar, por lo menos ahora, en este tiempo. No se ve inversión en este sentido por ningún lado.

Los humos apestosos y asfixiantes salen de todos lados y la infraestructura turística no es reparada. La industria sin chimeneas ha sido tragada por la industria de las chimeneas. Y no se ve interés en que la cosa cambie.

En cambio, si al hablar antes de la zona industrial de Manzanillo se pensaba en Fondeport, ahora ésta está por todas partes, es enorme y se va devorando todo, hasta llegar al grado de afectar las zonas habitacionales. Mientras que ésta avanza todos los días, las acciones para buscar delimitar una zona industrial y hacer que ésta se respete son a paso de tortuga.

Todo el municipio es zona industrial, incluyendo las zonas rurales. Empresas altamente contaminantes se instalan por todos lados, ensuciando el ambiente con total impunidad. Las playas son islas de tranquilidad cada vez más cercadas por el modernismo mal entendido, porque modernismo turístico no tenemos, ya que parece ser que nos quedamos en este rubro en los años 70’s, cuando quisimos despuntar.

Sería bueno saber oficialmente que de aquí en adelante seremos un municipio que le apuesta únicamente a lo industrial y portuario, para así ya no enojarnos cuando veamos cómo día con día se afea, se destruye y se descuida más nuestro destino.

Y, si no es así, pues entonces que se hagan proyectos y esfuerzos de igual y mayor magnitud en este campo, para levantar a nuestra ciudad y embellecerla, para atraer a los visitantes nacionales y extranjeros, como se logró hacer en los 70’s y 80’s.

Hasta los vuelos hacia Manzanillo han bajado, porque hay poco interés por conocer el puerto colimense, ya que muchos otros destinos nos han arrebatado la clientela, y quienes han venido no nos han recomendado bien.

Muchos de quienes llegan por avión, lo hacen para trasladarse a la vecina Costa Alegre, donde hallan playas mejor cuidadas y mejor infraestructura turística.

La fama que teníamos bien ganada, la hemos ido perdiendo. Esa es la triste realidad, y la situación va de mal en peor en este tema. No se ve cómo Manzanillo pueda recuperarse como destino.