Desde el malecón


Víctor Manuel Martínez.-

Se han escuchado varios comentarios de algunos personajes pertenecientes al partido del Sol Azteca en nuestra entidad, respecto a la posibilidad, cada vez más plausible y necesaria, de ir en alianza con el Partido Acción Nacional (PAN), y mucho es lo que se ha estado especulando, no sin razón, que nuestro municipio es uno de los lugares en que probablemente se concrete, lo cual no sería una novedad, ya que en el pasado cercano ha sucedido, y siempre con buenos dividendos.

En primer lugar, hay que decir que -pese a que en los últimos años estos dos partidos, PAN y PRD, han tenido sus desencuentros-, cuando la oposición empezó a tomar fuerza en el país como para enfrentar con dignidad al PRI, estos partidos y todos los que conformaban el bloque de partidos con registro que no iban en candidatura de unidad con el tricolor se veían como hermanos, y los más grandes adalides de aquella época, de sus respectivas causas, Cuauhtémoc Cárdenas y Manuel Clouthier se veían como compañeros de una misma lucha, cada cual desde su trinchera y diferencias ideológicas, que era la de lograr la alternancia.

Después, cuando ésta se alcanzó, las diferencias entre la izquierda, la derecha y el centro afloraron, pues ya no existía el objetivo común de quitar al partido que gobernó ininterrumpidamente a México por 70 años; aunque siempre se dieron candidaturas de unidad en algunas entidades, muchas resultando en la victoria. Aunque en los últimos tiempos las alianzas políticas entre PAN y PRD para vencer al PRI han disminuido, en esta ocasión se sabe que Colima es una de las entidades donde esta unión se podría dar, lo cual se ha comentado tanto a nivel nacional como local, y esto porque en Colima nunca ha habido alternancia.

Pero, además, hay municipios como Manzanillo donde, hay que decirlo, el PRD casi no tiene una presencia importante, al igual que los partidos de izquierda, lo que abre aún más la posibilidad. La izquierda está dominada desde hace algún tiempo por un grupo al que se ha denominado popularmente como “Los Talibanes”, porque no buscan el diálogo ni la conciliación, y se caracterizan por su poco tacto político y medidas de presión mediática.

Algunos dirigentes izquierdistas brillantes se han visto aislados y arrinconados. No se ve a alguien que descolle tanto como para pensar en ganar las elecciones por sí solo. La izquierda ya no está unida como antes, y si en los momentos en que eran un bloque electoral no lograron obtener una cantidad de votos destacada, ahora que están desorganizados y hasta enfrentados, menos.

Los candidatos a la presidencia municipal que ha lanzado el partido del Sol Azteca, con muchos trabajos han logrado alcanzar una regiduría. En la pasada elección en nuestro municipio, a último momento se dio la declinación de Adrián Landa en favor de Virgilio Mendoza en el acto oficial de cierre de campaña, un acto multitudinario, que hizo que todos aquellos de filiación izquierdista que iban a sufragar por Landa Macedo lo hicieran por la opción de Mendoza Amezcua, asegurándole el triunfo.

Hoy hay que decir que hay una candidata natural a la alcaldía, que es Gabriela Benavides Cobos, que gracias a su trabajo constante tanto en la Cámara como en las calles al lado de la gente que la eligió, y en gran colaboración con los gobiernos municipal y estatal, se ha posicionado en el ánimo de los electores como una carta fuerte, y desde luego que su partido la tiene más que considerada, pero también desde otros partidos pequeños le están echando el ojo, según hemos sabido, para unirse a su candidatura llegado el momento.

Todo se está armando para una alianza en Manzanillo en torno a Gaby Benavides, y mientras que el Verde Ecologista y el Panal seguramente se unirán al PRI para abanderar a Francisco Javier Zepeda Ochoa, Rogelio Humberto Rueda Sánchez o a algún otro tricolor que de última hora pudiera ser designado como candidato, varios partidos de izquierda pudieran sumarse al movimiento en torno a la figura de Benavides, que es el que actualmente se ve más sólido y fuerte, aunque hay que decir que aún falta mucho para los comicios.

Una de las pruebas más consideradas por los políticos es “El aplausómetro”, y el pasado día ocho de los corrientes, cuando se celebró la sesión solemne de Cabildo con motivo de la elevación de nuestro puerto a la categoría de altura y hacerse la repartición de predios del fundo legal, estuvieron presentes Rogelio Rueda, Francisco Zepeda y Gabriela Benavides, y aunque todos fueron muy aplaudidos, definitivamente, la tercera se llevó una aclamación notoria. Claro que podemos pensar que esto puede deberse a que la actual administración municipal es de extracción panista, y había mucha gente de esta filiación en el evento, que por ciento estaba a reventar; pero lo cierto es que sí es apreciable la popularidad de la diputada local por el Distrito XII.