Desde el malecón


Víctor Manuel Martínez.-

Antes de tiempo, entró al Pacífico el primer ciclón de la temporada. Hasta al avión cazahuracanes lo tomó en tierra, pues su irrupción fue inesperada, adelantándose por unos días al inicio oficial de la temporada.

Este año se espera, de acuerdos a las predicciones meteorológicas, que habrá una fuerte presencia de perturbaciones atmosféricas en nuestro litoral, lo que significa por lo menos que habrá fuertes lluvias y quizá vientos.

Sin embargo, pese a esto, aún hay algunas zonas de nuestro municipio que son de alto riesgo permanente, como los arroyos que cruzan por asentamientos urbanos, donde hay problemas que pueden atraer afectaciones importantes en caso de precipitaciones intensas.

Es el caso del Arroyito Seco, en Salagua, que desemboca a la altura del Hotel Karmina Palace, atravesando la colonia Lázaro Cárdenas, resulta que personas relacionadas con una constructora han instalado ahí una especie de taller y tienen camiones y automóviles, colocaron un terraplén y hasta escombro y materiales hay, no sé sabe con qué fin. Esta situación ya tiene un tiempo, lo que causa zozobra entre los vecinos, pues ese terraplén hace que el agua se represe y, por tanto, suba de nivel, ingresando a los domicilios.

Estas personas también han modificado el cauce del arroyo, desviándolo hacia las casas, por lo que los vecinos ya han acudido a quejarse en muchas ocasiones y no han recibido respuesta ni de Servicios Públicos ni de la Comisión Nacional del Agua, menos de la Comisión de Agua Potable, Drenaje y Alcantarillado, ni de Desarrollo Urbano, ni de Obras Públicas.

A pesar de todas las firmas de vecinos presentadas, no se ha resuelto el problema, y, sin embargo, las lluvias están a la vuelta de la esquina, habiendo caído las primeras del año.

El agua baja con mucha velocidad, debido a que se pavimentó el lecho del arroyo, pero también existe un problema extra, que es que las dos tuberías por donde se tiene que ir toda el agua que baja a toda velocidad no tienen el suficiente grosor para desaguar tal cantidad de descargas pluviales, por lo que se forma un remolino al llegar a ese punto y el agua que no alcanza a irse por esos conductos, se regresa, entonces es cuando sube de nivel por las laderas del arroyo, para sobrepasar sus márgenes habituales y meterse a los domicilios aledaños.

Eso sin contar con que, aparte de ser unos tubos pequeños para tanta agua, muchas veces están tapados, por lo que los propios vecinos tienen que hacer brigadas para ir a liberarlos de los materiales que los bloquean y así puedan hacer su función de forma expedita.

Los vecinos piden que haya un mayor trabajo de gestión en este sentido por parte de la delegada municipal, además de una respuesta rápida de parte de la dependencia que corresponda, para resolver el problema antes de que haya fuertes tormentas que generen grandes inundaciones.