Desde el Malecón


Víctor Manuel Martínez

 

Ha sido una conquista laboral muy importante el derecho a la vivienda, y el gobierno se ha esforzado en que además, las familias cuenten no solamente con una casa, sino con una vivienda digna. Una habitación que sea segura, limpia y adecuada para la vida familiar.

Esto viene a colación porque en días pasados iba a bordo de un vehículo con varios conocidos, y al pasar junto a una colonia de interés social, uno de ellos le dijo al otro: “Mira, para que utilices tú crédito Infonavit”. La zona estaba conformada por puras casas de las llamadas pichoneras. En una cuadra en que debería haber cuatro o cinco casitas, había decenas de ellas, todas apeñuscadas, eso sí, pintadas muy bonito, con su tinaco encima y al frente un pequeño espacio que podría bien servir para estacionar un auto compacto, pero muy, muy compacto, o poner unas dos o tres macetitas.

“Mira, son dúplex”, señaló un tercero, pues a bordo de la unidad íbamos cuatro personas. Esto de dúplex quiere decir que mientras en la parte baja de las viviendas liliputienses vivía una familia, en la parte alta, sobre ellos, vivía otra. La verdad es que yo no vi ningún atractivo en estas casas, porque quizá muchos trabajadores no lo saben, pero la prestación que reciben del gobierno como apoyo para comprar una casa a crédito puede ser usada en cualquier parte de la ciudad y para cualquier tipo de casa, y no solamente en las llamadas colonias de interés social, donde hay muchos problemas.

Las bardas de estas casas son muy delgaditas, y todo se oye de las de al lado, y en el caso de las pomposamente llamadas dúplex, también se oye lo que sucede y se habla en la parte superior. Los espacios son muy reducidos, por lo que las personas viven apretujadas, y la privacidad falta totalmente. Las casas son hechas como en serie, todas iguales; todo esto enferma, y no solo físicamente, sino también mentalmente.

Debería informarse que usted puede comprar con su crédito una casa en cualquier zona de la ciudad, donde hay domicilios espaciosos, que incluso tienen patios y una arquitectura bonita, y hay de donde elegir para el alcance de su bolsillo.

Claro que hacen peritajes para garantizar que la casa que usted va a adquirir está en buenas condiciones, para resistir por lo menos el tiempo que durará pagándose su monto total; pueden ser casas antiguas o seminuevas que venden los particulares, no solamente las inmobiliarias; todo está en que le alcance con su crédito Infonavit. También este crédito sirve para remodelar o ampliar una casa que usted ya tiene.

Esto, repito, no se promueve, no se informa, y no se sabe de todos los alcances que esta prestación social tan importante para los trabajadores tiene.

En caso de haberse usted pensionado, y nunca haber usado su crédito Infonavit, puede recuperar lo ahorrado dentro un plazo, porque ese recurso económico es suyo.

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