Desde el Malecón


Víctor Manuel Martínez

 

Nos quejamos mucho en el Centro Histórico de que no hay formas de detonar el turismo y el comercio, y deberíamos tomar el ejemplo de la delegación de Las Brisas. Allá tenían todas las cosas en contra para poder tener éxito. Una serie de colonias apartadas de todo, en una península con forma de callejón sin salida, donde, para ir a Las Brisas, hay que ir a Las Brisas. Las rutas de camiones son escasas. Todo, repito, estaba en contra del progreso de esta zona.

Cuando era niño, recuerdo que iba junto a mis padres a limpiar una casa que por aquellos tiempos teníamos en la colonia El Pacífico. Era un lugar atrasado que por muchos años fue un ejido, donde todas, todas las calles eran de terracería. Había dos o tres hoteles (algunos más bien hostales o casas de huéspedes) y posadas para algunos gringos bohemios que aún quedaban de la época de los hippies. Nadie daba un cacahuate por aquélla parte de Manzanillo.

Todo mundo pensó que cuando fue seccionada del centro de la ciudad, en ese entonces próspero y pujante, al abrirse la boca o entrada del Puerto Interior de Manzanillo, todas las colonias de Las Brisas morirían en el atraso, olvido y abandono. Un tiempo quizá le batallaron contra la adversidad, pero hoy, la delegación va para arriba, es conocida, promovida y tiene muchos eventos importantes culturales y artísticos que la hacen resaltar. Todo lo contrario ha sucedido en Manzanillo Centro.

Se dice que la playa de Las Brisas es una de las mejores o la mejor del municipio de Manzanillo, pero en realidad la playa de San Pedrito no tiene nada qué pedirle. Recordemos que la de Las Brisas es una extensión de la de San Pedrito, pues, antes que se abriera el puerto interior, eran una sola. Lo que ha pasado es que, mientras la de Las Brisas se mantiene limpia, segura y agradable; la de San Pedrito está sucia, es insegura y está muy descuidada.

Pretextos hay muchos, pero los de la delegación no los pusieron cuando se esforzaron en levantar su zona por encima del resto del municipio. Esto debe ser un aliciente para hacer que tomemos como ejemplo este exitoso modelo, y levantemos el centro, desde sus habitantes hasta las instancias de gobierno, y en especial sus comerciantes. No se van a arreglar las cosas quejándonos y poniendo pretextos.

Es cierto que son cosas negativas las que enfrentamos, como es el constante paso del tren y los embotellamientos que genera la obra del distribuidor vial de San Pedrito; todo esto, sin contar que aún no empiezan las afectaciones de la construcción del túnel ferroviario, que irá desde la colonia Libertad hacia San Pedrito.

Es cierto que estas cosas y situaciones afectan. Pero, ya vimos que también Las Brisas enfrentó muchas adversidades en su momento, y salió avante.