Desde el Malecón


Víctor Manuel Martínez

 

Que importante que es que un gobierno no sea centralista. Y es difícil vencer esta tendencia mayoritaria y casi natural de los gobiernos del país. En nuestro estado hemos podido ver desde hace décadas cómo nuestro gobierno estatal concentra la mayoría de sus acciones y programas en la capital de la entidad, casi como si fuera otro gobierno municipal de esa lugar y, si acaso, su zona conurbada.

No es raro, porque en Jalisco sucede algo similar, ya que el gobierno estatal concentra también la mayoría de su accionar en la Zona Metropolitana de Guadalajara y sus alrededores, y muy poco es lo que realiza, por ejemplo, en los municipios de la Costalegre.

Esto se replica mucho al nivel de las administraciones de gobierno municipal, que hacen la mayoría de sus obras y desarrollan el grueso de sus programas en la cabecera, y hacen poco en la parte restante del municipio, y es explicable aún desde el punto de vista político, ya que son muchos menos los ciudadanos que viven en las áreas suburbanas y rurales.

Esto ya motivó en el pasado que Manzanillo se seccionara y se creara el municipio de Armería, al desarrollarse mucho esta población, y junto con el tradicional balneario colimense de Cuyutlán y otras poblaciones, formar el décimo municipio colimote. La razón, aparte del desarrollo que allá experimentaron y el crecimiento poblacional, es que las administraciones de gobierno eran centralistas, y los alcaldes de Manzanillo poco caso le hacían a Armería, poco lo visitaban y pocas obras y programas ejecutaban por allá, en lo que consideraban un ejido grandote y alejado.

En el pasado más cercano, antes que tuviera el enorme desarrollo que ha tenido en los últimos quince años, Santiago luchó por convertirse en el onceavo municipio, llevándose consigo a la población vecina de Salagua. Hoy, tal parece que Santiago y Salagua se han desarrollado no sólo a la par que el viejo Manzanillo, sino que en muchos aspectos lo han superado.

Por todo lo anteriormente, señalado respecto a los gobiernos estatales y municipales centralistas que son una constante en Colima y en todo el país, y han sido la norma en la historia de Manzanillo, es satisfactorio ver que la actual alcaldesa, la Lic. Gabriela Benavides Cobos, está teniendo evento de gran impacto, como son los Miércoles Ciudadanos, en zonas del municipio fuera del área céntrica, el Valle de las Garzas, Santiago o Salagua, que son los puntos más importantes de nuestra demarcación geográfico, sino que se ha desplazado y ya anuncia que seguirá haciéndolo, hacia sitios más alejados y menos poblados del municipio.

Quizá la gente que asista a estas concentraciones populares sean menos que en otras ediciones de estos Miércoles Ciudadanos, pero es algo muy importante el que se tome en cuenta y escuche a ciudadanos que viven distantes, con problemáticas especiales, y que generalmente se sienten abandonadas por el gobierno, solas, desprotegidas. Recordemos que allá no hay tan buenas comunicaciones, ni se enteran de muchos programas y beneficios que maneja el gobierno municipal, e incluso, muchas veces ni siquiera tienen buena recepción de la señal de teléfono móvil. Ellos muy pocas veces tienen oportunidad de venir a la ciudad de Manzanillo a contactar alguna dirección, visitar una oficina o instituto.

Allá también es Manzanillo, y hasta allá tienen que ir los funcionarios de gobierno local; y en esta administración que encabeza Benavides Cobos, están yendo. Creo que esto es algo muy positivo y meritorio.