Desde el Malecón


Víctor Manuel Martínez

 

El día de ayer me enteré y vi algunas fotos de personas aficionadas a la pesca que resultaron severamente golpeadas y heridas por unas olas gigantescas en la zona de Tepalcates, debido a que hay mar de fondo, y ante la presencia de dos fenómenos atmosféricos en el Pacífico, como son “Agatha” y “Blas”, que aunque muy lejanos de la costa -a más de mil kilómetros de Baja California Sur-, sí tienen la influencia necesaria para embravecer el océano; al parecer nadie les impidió que se acercaran al área de la reventazón de las grandes paredes de agua.

Al decir que nadie les impidió me refiero a indicaciones y presencia de alguna dependencia, porque los compañeros pescadores de orilla sí se advertían unos a otros que se extremaran precauciones, porque el mar estaba furioso. Al final, a pesar que los pescadores se ocultaron tras la alta pared rocosa de la escollera, eso no impidió que la onda marina brincara esa barrera y los azotara con furia, causándoles muchas heridas sangrantes y lesiones en sus extremidades y cabeza.

Fueron otros pescadores quienes se acercaron al lugar donde quedaron tirados, arriesgándose ellos mismos a ser golpeados por una nueva ola, quienes los recogieron a un lugar más seguro, ya que es muy difícil que a este lugar accedan con prontitud rescatistas, paramédicos o ambulancias. El que esto haya pasado no es ninguna sorpresa, sino algo que se podía haber previsto que podría suceder, ya que, como mencioné antes, había mar de fondo en nuestras costas.

A este lugar de Tepalcates y a otros puntos de nuestra costa municipal acuden a diario muchos pescadores con sus familias a ejercer su gran afición, llevando con ellos a sus esposas e hijos, con todo el peligro que representa el que estén presentes cuando hay mal tiempo. Es entendible la pasión que sienten por este hobbie, ya que, como muchos han dicho, una vez que una persona captura un pez con su cuerda o su caña, difícilmente abandona este entretenimiento propio de los puertos, como Manzanillo.

Aquí incluso se está anunciando en próximos días un torneo de pesca de orilla, en el que se espera que haya una gran participación, el cual no es el primero que se realiza. También se dio a conocer en días pasados que propios pescadores ayudaron a rehabilitar la entrada a la boca de Tepalcates, para que más personas puedan acudir a ejercer la captura de peces de una manera segura. Pero, ante todo, debe garantizárseles seguridad, y Protección Civil debe pensar en que hay muchas personas en las rocas en las orillas del mar, y que muchas veces a pesar que hay mar de fondo, no se les va a orientar o retirar si es necesario para evitar un desaguisado de consecuencias lamentables.

Si en las propias playas en días pasados me tocó ver una fotografía tomada por un celular en el que se ve una playa local en la que en primer plano ondea una bandera roja sobre la arena, indicando que ese balneario debe estar cerrado a la natación y, sin embargo, en segundo plano, al fondo, puede verse el mar lleno de bañistas.

De nada sirve cerrar playas o declarar que hay mar de fondo si no se complementa con patrullaje y vigilancia de los sitios en que las personas pescan con sus familias y amigos.

Hace falta mayor seguridad en los sitios donde se ejerce la afición creciente de la pesca de orilla en Manzanillo, contra el mar enfurecido y también contra la inseguridad que puede vivirse en sitios generalmente poco frecuentados.