Desde el Malecón


Víctor Manuel Martínez

Hoy será anunciada la entrega del reconocimiento “Teodoro Chavarín”, en el marco de las Fiestas de Mayo Manzanillo 2016, al destacado docente porteño Prof. Miguel Angel Ojeda Zúñiga; en lo que es un espaldarazo a alguien que ha trabajado mucho, no sólo en su labor profesional educativa, sino también en la vertiente social y cultural de una manera destacada desde hace algunos años.

Por tanto, quiero hacer aquí un breve repaso por su interesante biografía, en lo que es solamente un esbozo de una vida brillante y provechosa. Ojeda Zúñiga señala que su inquietud por la enseñanza no vino del momento en que decidió seguir una carrera profesional para ganarse la vida, sino que fue una vocación que sintió de una manera muy temprana: En la misma niñez.

Recuerda que por aquellos tiempos reunía a sus amiguitos del barrio para darles clase, imitando a sus maestros. Los niños llegaban en gran número por el deseo de jugar y porque les regalaba dulces. Utilizaba un pizarrón que sus padres le habían regalado para que se ejercitara en las cuentas matemáticas.

En esa época, al enterarse que la empresa radiofónica local XEAL organizaba una campaña de limpieza de playas, llamada Operación Hormiga, se organizó con sus amigos de la colonia donde vivía y un camión urbano rentado para tales efectos llegaba cada sábado a recogerlos, para llevarlos a hacer esa labor altruista. Los patrocinadores de tal acción, que eran hoteleros y restauranteros, los invitaban a comer y entrar a sus balnearios como respuesta a su desinteresada labor.

Ya un poco más grande, se interesó en los temas espirituales, y se metió a las cuestiones religiosas, por lo que sin pensarlo dos veces se apuntó para impartir clases de la doctrina católica, cursos que efectuó por mucho tiempo.

Al terminar la escuela secundaria, le informó a sus padres que quería estudiar el bachillerato pedagógico, para encaminarse a seguir luego a la Normal de Maestros, lo cual causó emociones encontradas a sus padres; pues, por un lado, estaban viendo como su hijo encauzaba su camino en la vida para volar alto, pero por el otro, sabían que tendría que irse a continuar su preparación a Ciudad Guzmán, Jalisco. Al final, las cosas resultaron un tanto distintas a lo inicialmente planeado, y Miguel Angel ingresó a la Facultad de Ciencias de la Educación, con la especialidad en Historia y Civismo, pero de la Universidad de Colima.

En 16 años como maestro, Miguel Ojeda ha trabajado en muchas instituciones de enseñanza, tanto particulares como públicas, siempre destacando por su desempeño; pasando por escuelas como el Colegio Begsu, Saint John´s, Campo Verde, la Secundaria General Ricardo Flores Magón y los bachilleratos 9, 10 y 27.

El terminar su licenciatura no fue un tope para sus deseos de superación y progreso personal, consiguiendo posteriormente completar de manera exitosa una Maestría en Educación e Investigación, un diplomado en Competencias Docentes y muchos cursos. Actualmente está en el proceso de obtener su doctorado.

Cuando era un niño todavía pequeño, plantó en la casa paterna un arbolito, que ha crecido hasta ser enorme ahora, ya con 30 años de existencia, lo cual considera, siempre que lo observa, que es una motivación para también crecer, ramificarse, florecer y dar frutos en la vida. En sus clases, con sus alumnos, promueve de forma permanente que se haga labor social, cultural y ecológica.

Al enterarse el profesor Miguel Ojeda que fue designado para recibir este importante galardón por parte de su ciudad, dijo sin pensarlo que es un gran orgullo, que lo llena de gratitud y motivación para continuar con su activismo, desarrollando nuevos proyectos en beneficio de Manzanillo.

Felicidades a este destacadísimo representante del gremio del magisterio en nuestro municipio, al recibir este justo premio a su positiva y limpia trayectoria.