Desde el Malecón


Víctor Manuel Martínez

Excelente evento el que se está llevando a cabo estos días, por parte del Instituto Municipal de la Cultural, y no me refiero a la calidad del programa en sí, que no dudo que es excelente, sino, sobre todo, al propósito que se persigue, que es reactivar la económica y turística del Centro Histórico de nuestra ciudad, campo en donde se espera que arrojará excelentes resultados.
Esta es la estrategia y el camino correcto a seguir. Los centros históricos de las ciudades deben ser áreas que resuman, como su nombre lo indica, historia, y también cultura. En las áreas céntricas originales, donde generalmente se encuentra la sede del gobierno local y los edificios más antiguos y emblemáticos, no hay balnearios, playas, complejos de parques de diversión. Los visitantes lo que van a buscar ahí son edificaciones interesantes, museos, plazas, iglesias, paseos y recuerdos, entre otras cosas.
Este evento terminará, y quizá vuelva a hacerse el próximo año, e incluso, quizá se logre ser una tradición anual, lo cual sería excelente; pero la culturización del Centro Histórico de Manzanillo es algo que debe ser progresivo y permanente. También contribuirán a ello las más de 200 placas que se estarán colocando por toda la ciudad por parte del gobierno municipal, a iniciativa del Cronista de la Ciudad, principalmente en el perímetro del centro.
Sabemos que en estos momentos la calle Carrillo Puerto está muerta comercialmente, y que la gente ya ni pasea por ella, a pesar que tiene puntos interesantes en cuanto a nuestra historia, que la mayoría no conocemos. Hay muchos predios abandonados y mucho descuido. Es en esto lugares en donde deberían ponerse atractivos creativos, y embellecer todo, incluyendo las farolas públicas, por diseños artísticos. Esto para todas las calles del área, incluyendo la calle José María Pino Suárez o Calle Nueva, como popularmente la conocemos los manzanillenses; aunque de nueva ya no tiene nada.
Hay enormes edificios abandonados, que más bien son actualmente adefesios, como son los casos de, por poner un ejemplo, el Centro Comercial, enorme edificio que abarca toda una manzana, que fue el antiguo Mercado Reforma; más anteriormente un mercadito informal sin nombre, arribita de tianguis; y primigeniamente, el muelle o terminal del Vapor Colima. También el edificio Yahualica está abandonado, y subutilizado el auditorio de la Crom, donde por un tiempo funcionó el Museo de la Tortura.
Se habló hace como un año de que en el centro se edificaría el Teatro de la Ciudad, pero ha pasado el tiempo, no se ha concretado nada, y ahora se escuchan voces que aseguran que sí se hará, pero fuera del casco antiguo de Manzanillo.
Hay que entender, pues, que el Centro Histórico tiene una vocación histórica y cultural que no ha sido aprovechada, y en ello se debe trabajar.