Desde el Malecón


Víctor Manuel Martínez

 

La noticia que atrapó la luz de los reflectores fue el compromiso expreso realizado por el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, de finalizar el túnel ferroviario en julio del próximo año, aclarando que en estos momentos la obra está totalmente parada por cuestiones administrativas, que tienen que ver con dependencias relacionadas.

La promesa formal fue conseguida por el gobernador del estado, Ignacio Peralta Sánchez, durante la visita del funcionario federal, con el que tiene muy buena relación, debido a que, hay que recordar, nuestro actual mandatario estatal fue anteriormente funcionario de esta dependencia.

Sin embargo, este compromiso sólo se da después que se soltaron las protestas recias por parte de los vecinos de la colonia Libertad por el lento avance de la obra, que en estos momentos y desde hace tiempo no sólo es lento, sino nulo; la obra del túnel que se practica entre la avenida Niños Héroes y la Hidalgo está detenida.

Tal vez este movimiento social tan decidido que se está conformando y que amenaza con extenderse, fue lo que llevó a Peralta Sánchez a plantearle a Ruiz Esparza que esta obra es de mucha urgencia para Manzanillo, el estado y la región, a lo que el funcionario federal respondió que para el Gobierno Federal es prioritaria.

Lo que no acaba de convencer es que, nuevamente, no se da una fecha para el reinicio de los trabajos. Señaló que ya se cuenta con los recursos necesarios para terminar los trabajos, que en total significan un monto de 900 millones de pesos, de los cuales ya se invirtieron 300 mdp; es decir, que ya se tiene un avance de la tercera parte de la obra, lo que en la práctica no es muy perceptible.

También hay que decir que no se han atendido los señalamientos de los vecinos de que no se está respetando el derecho de vía, en este caso en beneficio de los vecinos, ya que el paso elevado ferroviario fue trazado pegado a las viviendas, en algunos casos a un lado de los balcones y las bardas de las casas. No hay tampoco un enlace concreto con el Centro SCT en Colima.

Muchos mencionan que el Gobierno Federal habla de la importancia regional y nacional de la obra en el sentido macroeconómico, pero no hay quien aporte una visión de parte del pequeño comercio, que por la lentitud de trabajos del túnel ferroviario y el distribuidor vial, que al final de cuenta son un paquete competo, muchos negocios han cerrado en el Centro Histórico, y los comerciantes que siguen con arduo esfuerzo con sus cortinas abiertas, han tenido que despedir a sus empleados, porque ya no les pueden pagar su salario.

El hecho de que esto no se vea, queda claro cuando se suspendieron las reuniones informativas entre los comerciantes del centro de Manzanillo con las autoridades de la SCT, API y Ferromex, auspiciadas por el gobierno municipal. De un día para otro, los funcionarios encargados de la ejecución de la obra dejaron de asistir a las reuniones programadas, sin informar el porqué de su actitud.

A fin de cuentas, el distribuidor vial está estancado en su construcción, hay que decirlo, principalmente porque el personal de Pemex no ha trabajado con celeridad en la parte que le toca respecto a los ductos que van de manera subterránea junto a los trabajos señalados.

Finalmente, aunque pareciera algo menor, no lo es; no se ha visto ningún esfuerzo para reponer las hermosas primaveras de gran tamaño que crecían en el camellón central de la Avenida Niños Héroes, desde El Tajo, hasta la antigua glorieta de San Pedrito, que desapareció por la construcción de los puentes en este punto. La ecología y el medio ambiente no son una cuestión menor.

Esperemos que las cuestiones administrativas que están deteniendo la obra, según el dicho del secretario de Comunicaciones y Transportes, no pesen más que la cuestión social y comercial de nuestra ciudad. El burocratismo causa mucho daño en la función pública.